Silvan Schüpbach lleva años tras un proyecto que ha dado en llamar “las caras nortes olvidadas” y que consiste en escalar las últimas paredes salvajes de los Alpes. La cara norte de la Punta Pioda (3.237 m) era una de ellas. Este pico se encuentra en la frontera entre Suiza e Italia, en la Sierra de Bregaglia cerca del Piz Cengalo y del Piz Badile.
El alpinista suizo reclutó a dos colegas, Filippo Sala y Roger Schaeli, para conformar una cordada inédita. “A pesar de que nunca habíamos escalado juntos los tres, el equipo trabajó bien”, escribe Sala en sus redes sociales ejerciendo de portavoz del terceto y añade que lo hicieron posible “incluso pese a esta aventura salvaje con roca mala, temperaturas gélidas y las más altas dificultades”.
El resultado fue Luce e tenebre, una línea de unos 700 metros de desnivel que supera dificultades de hasta M8 en terreno mixto, A3 de artificial y pendientes de 70º.
Cuatro días de ascensión
La apertura les exigió un total de cuatro días de esfuerzos. Se lanzaron a por ella el 6 de marzo. Aquella noche, decidieron recular y descansar en el refugio Sciora. En el segundo día de escalada, ya no les resultó rentable bajar al final de la jornada e improvisaron un primer vivac a media pared.
Las dificultades son notables y constantes a lo largo de toda la ruta. Al día siguiente, tuvieron que hacer otro vivac antes de enfrentarse a los últimos metros de la ascensión y alcanzar la cima el 9 de marzo. Aquel mismo día, desandaron todo el camino de descenso hasta la base de la pared.
“Teníamos la sensación de que cada largo era una verdadera conquista; largas y complejas tiradas de mixto entre el artificial y el libre”, resume Filippo Sala. “¡Esta la recordaremos durante un tiempo!”, asegura.

Una cordada muy fuerte
A pesar de que no habían escalado juntos anteriormente, Silvan Schüpbach Roger Schaeli y Filippo Sala acumulan un currículum impresionante de forma independiente, especialmente los dos primeros.
Silvan Schüpbach ha destacado con aperturas en el Mirror Wall, el Apostel Tommerlfinger la Siren Tower o el Droneren en Groenlandia, en la Torre Uli Biaho y el Baintha Kabata del Karakorum pakistaní, en el Cerro Riso Patrón de Patagonia o en el Tengi Ragi Tau del Himalaya de Nepal.
Por su parte, Roger Schaeli también ha destacado en Groenlandia, Patagonia, Alaska o la Arwa Spire y el Meru Sur del Himalaya indio. Aunque ha firmado algunas de sus mejores ascensiones en los Alpes en general y en el Eiger en particular










