UNA DE LA ZONAS MÁS REMOTAS DE PATAGONIA

Matteo Della Bordella y Silvan Schupbach abren ‘King Kong’ en el Cerro Riso Patrón

El italiano Mateo Della Bordella y el suizo Silvan Schupbach han abierto King Kong (900 m, M7+, 90°), una vía mixta en el Cerro Riso Patrón con la que han conquistado la cima sur de la montaña, que nadie había conseguido todavía. Este es su relato en primera persona.

Autor: Matteo Della Bordella/Silvan Schupbach/ Desnivel.com | 2 comentarios | Compartir:
Vía ‘King Kong’ en el Cerro Riso Patrón, abierta por Matteo Della Bordella y Silvan Schupbach. 2018   Matteo Della Bordella y Silvan Schupbach

Del 9 de febrero al 3 de marzo de 2018 pasamos 22 días en el Parque nacional Bernardo O’Higgins de Chile para escalar el remoto Cerro Riso Patrón (2.350 m). Esta misteriosa montaña se encuentra en el lado occidental del Hielo Continental y está a unos 70 kilómetros de los famosos Cerro Torre y Fitz Roy. Son pocos los escaladores que la han visitado: la cima central (de unos 2.550 metros) se ha alcanzado dos veces (1988, Ferrari y compañía; 2015, expedición francesa). La cumbre sur (unos 2.350 m) aún no se había ascendido.

Es difícil llegar hasta el Cerro Riso Patrón y, además, está expuesto al tiempo de Patagonia. Decidimos que el estilo para nuestra expedición sería el del “juego limpio” —optamos por llegar en kayac al Fiordo Falcón, lo que significaba un recorrido de 100 km desde Puerto Edén, el lugar más cercano—. Cuando llegamos a Puerto Edén, dedicamos todo un día visitando las oficinas de las autoridades. Conseguir el permiso de la Armada, la Policía y del Parque Nacional resultó ser muy complicado, y más nos hubiese valido tener un abogado en el equipo.

«Inmediatamente nos dimos cuenta de que algo no era como esperábamos»

Pudimos empezar el 10 de febrero y logramos completar la aproximación en kayac en tres días gracias a las buenas condiciones. Una vez que alcanzamos el lugar para nuestro campo base (conocido como bahía Fonrouge), inmediatamente nos dimos cuenta de que algo no era como esperábamos: en lugar del habitual bosque lleno de plantas verdes y pájaros, lo que teníamos delante era un paisaje marrón y gris con árboles rotos, peces muertos y trozos de hielo. La única explicación que encontramos fue que la zona había sufrido un enorme tsunami recientemente que había destruido todo hasta una distancia de un kilómetro o kilómetro y medio desde la costa hacia dentro.

El día después de nuestra llegada nos dedicamos a explorar el área (el llamado Valle Comesana). Alcanzar el campo base avanzado y después la montaña era una de las muchas incógnitas de la expedición. La aproximación elegida implicaba cruzar un gran río que provenía del lago y, para poder hacerlo, uno de nosotros se metió en dicho lago para montar una acrobática tirolina de 80 metros. Las botas de goma resultaron ser elementos esenciales para este terreno pantanoso.

«Felices por haber conquistado esta cima virgen, nos sentimos abrumados al mirar al norte»

Al final, el 15 de febrero establecimos el campo base avanzado aproximadamente a una hora y media del inicio de la pared. ¡Todo estaba listo y solo necesitábamos buen tiempo para empezar a escalar! La falta de esta ventana nos hizo pensar en diferentes estrategias y rutas. Cuando habíamos visto la enésima tormenta desde el campo base avanzado, y con un parte de buen tiempo de un día y medio, se hizo evidente que la única línea razonable era la clara rampa de hielo a medio camino de la cara sur/oeste. Con el material semiseco en nuestras mochilas, la escalada comenzó el 23 de febrero por terreno moderado o mixto que incluía unos pocos largos duros que luego conducían a la rampa de hielo.

Las condiciones resultaron perfectas y pudimos disfrutar de buen hielo hasta 90º. Después de 12 horas de escalada nos esperaba una vista sobrecogedora del campo de hielo al atardecer desde la cumbre. Felices por haber conquistado esta cima virgen, nos sentimos abrumados al mirar al norte: nuestro sueño de completar la escalada con la travesía hasta la cima central se desvaneció porque la ventana de buen tiempo era demasiado pequeña y por las dificultades obvias. Después de vivaquear en una cueva muy acogedora bajo la cima, descendimos por la arista sur y rapelamos la cara oeste.

Ya de vuelta y seguros en el campo base, pensamos que nos hubiera gustado poder escalar más en este paraíso, pero el tiempo se estropeó definitivamente. Después de dedicar un largo día a llevarnos todo el material del campo base avanzado, emprendimos el camino de vuelta en kayac, lo que incluyó cinco días de lucha contra fuertes ráfagas.


 
Comentarios
2 comentarios

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.


 

 

 

 

Últimas noticias