Victor Saunders y Mick Fowler son hoy el foco de la admiración y el reconocimiento de la comunidad global del alpinismo. Los veteranos montañeros británicos, de 74 y 68 años de edad respectivamente, han realizado la primera ascensión del Yawash Sar (6.258 m), en lo más remoto del valle de Shimshal (Karakórum pakistaní). Como siempre, han materializado su aventura en estilo alpino, abriendo una magnífica ruta en la cara noroeste de la montaña.
El pico en cuestión se eleva en la cordillera del Khunjerab y presenta una estampa espectacular, que bien le vale el apelativo de “Matterhorn del Khunjerab” que le han otorgado. Consta un intento previo, en 2002, por otra expedición británica que ascendió la arista sureste hasta unos 6.000 metros. Es el vecino más alto del Yawash Sar II (6.178 m), cuya primera ascensión corrió a cargo de Andrzej Bargiel en 2021, para a continuación descenderlo esquiando.
Los dos británicos realizaron la aproximación a pie y montaron el campo base en unos prados a unos 4.600 metros de altitud. Desde allí, examinaron concienzudamente la compleja vertiente con prismáticos hasta que hallaron una línea que prometía escalada continua y emplazamientos adecuados para los vivacs.
Lanzaron su intento en estilo alpino a través de la cara noroeste el 8 de septiembre. Durante siete días fueron ganándole metros al Yawash Sar hasta por fin alcanzar la cumbre el día 14 y completar el descenso con seguridad.


Cuarenta años de trayectoria
Recordar la trayectoria de Mick Fowler y Victor Saunders es echar cuatro décadas atrás en el tiempo. En 1987, protagonizaron una de las ascensiones más destacadas en estilo alpino en los Himalayas hasta entonces, con su apertura del Golden Pillar en la cara noroeste del Spantik (7.028 m), en Pakistán. Pasaron casi 30 años hasta que volvieron a coincidir en una expedición, que terminó con la primera ascensión del pilar norte del Sersank (6.050 m), un pico virgen del Himalaya indio.
Entre una y otra expediciones, se distanciaron, geográficamente y por trabajo. Victor Saunders ejercía de guía en Chamonix, mientras Mick Fowler oficiaba de inspector de hacienda en Nottingham y pasaba las vacaciones en las grandes montañas del planeta. En su haber, figuran innumerables ascensiones destacadas.
Pocos habían escuchado hablar del Siguniang (Sichuan, China) cuando lo escaló en 2002 por su cara noroeste con Paul Ramsden para llevarse el Piolet d’Or el año siguiente. O del Shiva (Himalaya indio) y su espectacular proa cuando en 2012 la ascendió también con Paul Ramsden y se adjudicaron otro Piolet d’Or. O del Gave Ding (en un valle remoto del extremo oeste de Nepal) escalado en 2015 también con Paul Ramsden y que también valió otro Piolet d’Or. Son la única cordada con tres Piolets d’Or.

No fueron premiados pero también quedarán para siempre en la memoria colectiva e inspirarán a otros aventureros, montañas como el Hunza Peak pakistaní (con Caradog Jones en 1991); las indias Kishtwar Kailash (con Steve Sustad en 1993 por la cara noroeste y con Paul Ramsden en 2013 por la cara oeste), Arwa Tower (con Steve Sustad en 1999) y Hagshu (con Paul Ramsden en 2014); las nepalís Taweche (con Pat Littlejohn en 1995) y Mugu Chuli (con Dave Turnbull en 2011); o las tibetanas Kajaqiao (con Chris Watts en 2005) y Manamcho (con Paul Ramsden en 2007).
En 2018, Mick Fowler se retiró temporalmente por un cáncer, que demostró haber superado en 2023, cuando protagonizó una aventura épica sin cima en el Patkhor (6.083 m) del Pamir (Tayikistán) con Simon Yates.











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