PAMIR, TAYIKISTÁN

Aventura con épica y sin cima de Mick Fowler y Simon Yates en el Patkhor

Casi cuarenta años después del episodio con Joe Simpson en el Siula Grande (inmortalizado en ‘Tocando el vacío’), Simon Yates vive una nueva prueba de supervivencia con Mick Fowler en las montañas de Tayikistán .

Ruta de Mick Fowler y Simon Yates en el Patkhor (Foto: M. Fowler).
Ruta de Mick Fowler y Simon Yates en el Patkhor (Foto: M. Fowler).
| No hay comentarios |

Mick Fowler tiraba de humor inglés en su publicación en redes sociales en referencia a su última expedición con Simon Yates, un intento de travesía del Patkhor (6.083 m) en la cordillera del Pamir (Tayikistán). A sus 67 años de edad, puntualizaba que “crear recuerdos para la vejez es una parte importante de la vida”.

Y desgranaba los que había creado este verano: “los recuerdos de este año incluyen intoxicarnos con comida deshidratada congelada, mucha diarrea, descubrir que buena parte de nuestra comida restante había desaparecido, reducir raciones durante cuatro días, sin comida durante seis días, nevada con espeso whiteout, sin cima, una retidada complicada, un tornillo roto en un abalakov, una reunión de un rápel que falla, cinco costillas rotas y dos vértebras machacadas para Simon, mucho material perdido, nos noches sin refugio, un saco de dormir compartido… y una dolorosa caminata de retirada asistidos por un equipo de rescate tayiko”.

Mick Fowler y Simon Yates en el Patkhor (Foto: M. Fowler).
Mick Fowler y Simon Yates en el Patkhor (Foto: M. Fowler).

La montaña de Abalakov

Curiosamente, todo sucedió en una montaña, el Patkhor, que tiene mucho que ver con el apellido Abalakov. Y no sólo por el problema que tuvieron al montar este dispositivo de protección para un descenso en rápel, sino porque fue precisamente Evgeni Abalakov –hermano de Vitali, el inventor del abalakov–, quien protagonizó la primera ascensión de este pico situado en el macizo de Rushan, en el Pamir de Tayikistán.

Todo sale mal

El 13 de julio, Mick Fowler y Simon Yates completaron la larga aproximación hasta situarse a los pies de la cara norte del Patkhor. Allí vivaquearon con la idea de iniciar la escalada al día siguiente. Sin embargo, sus estómagos cambiaron los planes aquella misma noche, reaccionando a la comida de la noche. La mitad de sus bolsas de comida liofilizada se había echado a perder… Necesitaron dos días para recuperarse.

Tuvieron que racionar la comida a partir de aquel primer momento. Durante las dos jornadas siguientes progresaron en la pared bajo un tiempo resplandeciente que, sin embargo, cambió por completo la tercera noche, cuando una nevada los despertó. A pesar de la escasa visibilidad y las raciones reducidas, intentaron buscar su camino hacia la cumbre por la peligrosa arista cimera, aunque finalmente tomaron la decisión de darse la vuelta.

Tras pasar otra noche en altura y viendo que la meteorología no tenía intenciones de favorecerlos, optaron por iniciar el descenso. Les esperaba una larga bajada por la misma línea de la ascensión, en la que usarían abalakovs para asegurar los rápeles. En el tercero de ellos, usaron por error un tornillo demasiado corto. El abalakov se soltó cuando Simon Yates descendía y sufrió una caída muy fea, en un contexto de escasa visibilidad.

Quedó sin conocimiento y Mick Fowler lo encontró minutos más tarde un centenar de metros más abajo, vivo pero con cinco costillas rotas y algunas vértebras afectadas. Simon Yates experimentó casi 40 años más tarde lo que debió de vivir su antiguo compañero Joe Simpson en el Siula Grande en 1985 y que forma parte de la historia del alpinismo con el imprescindible libro Tocando el vacío, hasta que consiguieron llegar al glaciar, a 4.200 metros de altitud.

Simon Yates no estaba en condiciones de realizar la larga caminata de aproximación. Ambos esperaron a un helicóptero de rescate que no llegó. Diez días más tarde, ya sin nada que echarse a la boca, toman la difícil decisión de que Mick Fowler parta en busca de ayuda. Por suerte, cuatro horas más tarde, se topa con una cordada tayika que subía con una tienda de campaña y comida para socorrerlos.

Entre todos, ayudan a Simon Yates a completar el camino de regreso. Necesitaron tres días de calvario para por fin llegar a la civilización y poder emprender el camino de vuelta a Inglaterra.

Lecturas relacionadas

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.