Simon Gietl ha completado su proyecto en la Torre Trieste (2.458 m), una inmensa mole rocosa en el Gruppo Civetta de Dolomitas. Dos años después de la apertura de Blutsbrüder, que llevó a cabo con Vittorio Messini y Matthias Wurzer sin usar parabolts durante siete días de octubre de 2022, ha conseguido liberar los 21 largos de escalada forzando dificultades de hasta 8b (7b obligado o 7a/A3).

En un mensaje que alpinista surtirolés ha remitido a la redacción de Desnivel, Blutsbrüder es “una de las rutas de escalada sin chapas más exigentes de los Dolomitas”. Se encuentra localizada en la cara sur de la Torre Trieste, que se eleva 650 metros sobre el nivel de suelo. La línea presenta un recorrido de unos 800 metros hasta la misma cima, que es “tan delicado técnicamente como exigente físicamente; se trata de un verdadero desafío, confiando solo en un aseguramiento clásico y las propias habilidades de los escaladores”.


Dos años de preparación
Durante los casi dos años transcurridos desde la apertura, Simon Gietl ha llevado a cabo un entrenamiento intensivo y ha efectuado varios intentos. En las diferentes tentativas, se ha acompañado de compañeros de cordada diversos, como Vittorio Messini, Andrea Oberbacher, Davide Prandini y Simon Messner.
Una vez conseguido el objetivo, el alpinista surtirolés ha querido agradecer el apoyo recibido de sus amigos escaladores, así como su paciencia y confianza, elementos imprescindibles para que pudiera hacer realidad su sueño. Para poder realizar la liberación, Simon Gietl necesitó una cuerda de 60 metros, dos juegos de Totem y Alien (hasta el nº3), martillo, set de clavos y set de peckers.


Su ascensión más exigente
Simon Gietl asegura que Blutsbrüder es su “primera ascensión más exigente hasta la fecha”. Una afirmación muy a tener en cuenta para un alpinista con su currículum, cuyas ascensiones llevan destacando en los medios internacionales desde hace ya años.

La primera vez que apareció en las páginas de Desnivel.com fue en enero de 2010, como compañero de cordada de Roger Schäli en la apertura de una nueva ruta en la Aguja Poincenot. Con el suizo, realizó grandes ascensiones en la Arwa Spire y el Meru Sur del Himalaya indio, el Devil’s Paw de Alaska o en las seis caras norte de los Alpes. También con Vittorio Messini dejó su firma en geografías más o menos lejanas como el Shivling en el Himalaya de Garhwal o el Prijakt, en los Alpes austríacos.
Pero es en Dolomitas donde más y mejor se ha expresado, tanto en cordada como en solitario. Rutas como Fairplay (230 m, 8a+), Pressknödel (400 m, 7c), la travesía de las Tre Cime de Lavaredo, Das erbe der väter (7b+), Can you hear me? (550 m, 7b, A2), Eywa (570 m, WII6, M6), Ultima perla (375 m, M6, WI5+) o Aura (1.200 m, M6, AI5) llevan su nombre en la primera ascensión o en la primera invernal. Son ejemplos de su nivel y también de su compromiso con un estilo de hacer apinismo.








