«Tras una enorme lucha hasta el final, probablemente más una batalla mental”, como él mismo escribe, el alemán Matin Tekles se lleva su proyecto de Rodellar, Patanics. Hasta ahora su vía más dura encadenada era No pain no gain (9a+), también en Rodellar, que hizo en octubre de 2022.
Como nos contaba en esta entrevista, Martín Tekles escala desde los tres o cuatro años y compite desde los 16, y desde muy joven ha tenido las zonas españolas como destino habitual. «Este año ya estuve en Rodellar tres semanas y ahora he vuelto para cuatro semanas. Normalmente venimos al menos una vez al año a España, normalmente a Rodellar. También he estado en Siurana y Margalef, pero Rodellar es mi zona favorita por la naturaleza idílica y la variedad de vías. Y, por supuesto, por la gente», nos cuenta.
La vía Patanics, ubicada en el sector Ventanas, consiste en una combinación que enlaza ‘Pata negra’ 8c y ‘Botanics’ 8b/+ pasando por lo más duro de ‘No pain no gain’ 9a+. El primero que consiguió encadenarla fue Jorge Díaz-Rullo, en agosto de 2019, declarando que era “la vía más larga que he hecho y también la más dura” y proponiendo para ella 9b. Una propuesta a considerar, teniendo en cuenta que para entonces Jorge ya tenía dos 9b consolidados en su historial (La planta de Shiva, en Villanueva del Rosario, y Ali Hulk extension total sit start, en la cueva de Alí Babá de Rodellar).
Sin embargo, en octubre de ese mismo 2019, el francés Seb Bouin se llevó la primera repetición y sugirió bajar su grado a 9a+. Este es el grado con el que se la han anotado sus siguientes ascensionistas: Jonatan Flor en julio de 2020, Dani Fuertes en junio de 2021 y Gonzalo Larrocha en octubre de 2022.
Sin embargo, ahora Martin sugiere medio punto al alza, y explica: «Respecto al grado, yo me decanto por el 9a+/b. Creo que es más dura que ‘No pain no gain’ y además ahora la rotura parcial de una presa en el paso clave añade esa dificultad».
Y añade: «Más allá del grado, es una ruta increíble, que cruza todo el lado derecho del sector. La gran batalla mental y física ha hecho que haya merecido la pena cada entrenamiento y cada momento pasado en la pared».
Ya con ella en el zurrón, Martín quiere más: «Según se cierra un capítulo, el siguiente comienza. Motivado para más».









