Hablamos en la Librería Desnivel con Carlos Soria quien se plantea un nuevo reto que intentará llevar a cabo esta primavera, con ¡86 años! : volver al Manaslu, ochomil que intentó en 1973 y 1975. Debido a un problema médico no pudo formar parte del equipo de cima (que consiguieron Jerónimo López y Gerardo Blázquez). Alcanzaría la cumbre 37 años después con 71 años (en 2010), sin utilizar oxígeno artificial, con su sherpa Muktu.
En esta conversación nos habla sobre este nuevo proyecto que le tiene muy motivado:
«Siempre hay que tener retos. Por un lado recuperarme del accidente que sufrí en el Dhaulagiri; lo llevo bastante bien dentro de un orden, porque son muchos años y eso pesa. No paro de entrenar y tengo un reto maravilloso: volver al Manaslu cincuenta años después de haber estado allí. Fue la primera vez (en 1975) que alpinistas españoles conseguían la cima de un ochomil principal».
¿Por qué te hace tanta ilusión volver al Manaslu?
No solamente me hace ilusión regresar al Manaslu, me hace ilusión volver al pueblo de Sama. Tengo muy buenos recuerdos de este pueblo, al que he ido muchas veces. Además, el Manaslu es una montaña muy especial. Las otras grandes montañas del Himalaya están rodeadas de glaciares y de hielo. El Manaslu tiene debajo un pueblo precioso, unos valles con yaks. Conozco aquella gente, ayudamos al colegio. En un momento que hicieron un colegio nuevo les llevamos colchonetas y más cosas. Es como mi pueblo, casi como Moralzarzal.
«Estoy luchando con mi cuerpo para que esté en condiciones, como siempre, para intentarlo con muchas ganas»
Con 85 años en lugar de plantearte uno de los dos ochomiles -Dhaulagiri o Shisha Pangma- que te faltan para completar los Catorce, vuelves al Manaslu, a un ochomil que ya has ascendido…
El Dhaulagiri ya está bien… hemos ido demasiadas veces, esa es la verdad. No me lo planteo, me lo han planteado, se le ha ocurrido a la directiva de mi club, a la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, y me ha parecido una idea genial. Además, es algo que creo no ha hecho nunca nadie: volver 50 años después a un ochomil.
El año que ascendí al K2 se celebraba el cincuenta aniversario y no había nadie en la montaña de la primera expedición.
Sería bonito hacer una cosa así, a mí me apetece mucho ir y estoy luchando con mi cuerpo para que esté en condiciones, como siempre, para intentarlo con muchas ganas.
«La recuperación del accidente ha tenido secuelas. He perdido memoria, he perdido equilibrio… «
¿Cómo te estás recuperando de aquel accidente tan grave que tuviste en el Dhaulagiri?
La recuperación del accidente ha tenido secuelas. He perdido memoria, he perdido equilibrio… pero nunca me he quedado quieto. Desde los primeros días, cuando no me podía levantar de la cama, puse unas gomas en el techo de la habitación para hacer ejercicio.
Ahora me va muy bien ir al rocódromo, voy al Sputnik, que me encanta, para hacer musculatura porque de mayor la musculatura se va muy rápido. Otros días entreno en La Pedriza y otros en los alrededores de mi casa. Procuro -como siempre- entrenar todos los días.
¿En qué notas que has perdido equilibrio?
Antes del accidente hacía equilibrio con un pie y unas pesas sobre un balón de goma con aire, y eso no lo consigo ni «a tiros». Ahora con el pie en el suelo me cuesta quedarme ahí.
Además, al principio, ahora ya no me ocurre, al levantarme de la cama me mareaba un poco y luchaba contra ello: me tumbaba en la cama y me levantaba diciendo, para motivarme, algo así como «no me mareo».
Me encuentro bien y con muchas ganas, como siempre. Ahora he estado unos días escalando en roca en Alicante y me lo he pasado fenomenal con mis amigos, con Rafa Domenech y compañía, y he hecho hasta un par de largos o tres de IV+ y he llegado hacer Vº de primero. Estoy encantado.
«La clave para recuperarse es tener ilusión, ganas de vivir, ganas de seguir viviendo, y de procurar hacer las cosas que te gustan»
Lo más difícil para escalar supongo que es la falta de flexibilidad de la prótesis que te implantaron en la rodilla…
La prótesis me permite flexionar muy poco la rodilla. Y eso hace que tenga dolor en la ingle, porque en lugar de levantarme con la rodilla, me levanto sobre esta parte, pero me voy «aclimatando» a ello.
¿Cuál ha sido la clave para recuperarte de una lesiones tan graves como las que sufriste en el Dhaulagiri?
La clave para recuperarse es tener ilusión, ganas de vivir, ganas de seguir viviendo, y de procurar hacer las cosas que te gustan.
Lo importante en la vida es comer bien (que no significa comer mucho), estar en una ambiente que te guste (tu familia, tus alrededores, tus amigos…) y hacer ejercicio, con eso hay suficiente para alargar la vida…
En la entrevista nos transmite otras muchas ideas, estas son algunas de ellas:
«He hecho un camino muy largo. Estoy muy contento de mi vida. He vivido una época fatal: la posguerra. Empecé a trabajar con 11 años. Pasé mucha hambre… Y he visto cambiar todo. Normalmente para bien. Hay que haber vivido aquella época y esta para darte cuenta de lo que ha cambiado el mundo… y España aún más. El nivel deportivo y alpinístico de nuestro país era muy bajo.»
«Es mentira que las montañas estén saturadas, el Himalaya tiene 2.400 kilómetros de largo por 400 km de ancho. Está saturado el Everest uno o dos meses al año -en primavera-… y hay cantidad de sietemiles en los que si quieres estar solo vas a poder estar solo…»
«La gente que tiene dinero puede subir al Everest. A mí ni me parece bien ni mal. Nepal necesita el turismo de montaña. Nosotros también lo necesitamos y nos cargamos nuestras costas… Allí no se ha hecho tanto estropicio. El turismo de montaña es importante para Nepal, pero el que quiere subir solo puede hacerlo también»
En resumen, una idea muy bonita la que nos transmite Carlos en esta conversación: volver 50 años después (con 86 años) a intentar el Manaslu, montaña que intentó en 1973 y 1975 cuando la expedición de la que formaba parte consiguió la primera ascensión española de la cumbre de un ochomil principal.
- Etiquetas: Carlos Soria, Manaslu









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creo que sera mas dificil que subir el Manaslu,el mundo de los 8000s ya no lo conoce ni papa Messner