«La primera vez que fui a Yeah Man, en 2020, me fui convencida de que nunca volvería. Los cuatro largos de octavo me parecieron imposibles. Los movimientos me resultaban demasiado largos y no encontraba ninguna alternativa.
Pero, con el paso de los años, esta vía siguió llamándome.
En 2025, le pedí a Cédric Lachat que me ayudara a buscar una secuencia de movimientos que se adaptara a mis 1,58 cm de envergadura. Pasamos un día probando todo lo imaginable, especialmente en la placa de 8a. No conseguí sacar los movimientos, pero, por primera vez, ya no me parecían imposibles, solo increíblemente duros.
Así que decidí comprometerme con la vía.
A principios de junio de 2026, Jim Zimmermann, mi compañero, y yo pasamos dos semanas allí arriba. Me llevó muchísimo tiempo encontrar mi propia secuencia y todavía estábamos lejos de poder encadenar la vía. Empecé a cuestionarme a mí misma, a sentir ese síndrome del impostor que a veces se me mete en la cabeza.
Me preguntaba por qué, siendo una «atleta profesional», me estaba costando tanto y no era capaz de encadenarla a lo largo de aquellas dos semanas intensivas. Al final volvimos a casa y al trabajo, pero seguimos regresando los fines de semana siempre que la meteo nos lo permitía.
El 27 de julio no parecía que fuera a ser el día. Sufrí desde los primeros largos. Empezó a caer una lluvia ligera acompañada de niebla y la placa de 8a (L6) se puso súper resbaladiza. Se me fueron los pies y caí tres veces en ese largo, donde nunca antes me había caído, hasta que finalmente lo encadené al cuarto intento.
Al comienzo del 8b+ (L8), después de haber encadenado todos los largos anteriores y completamente agotada, estaba convencida de que ahí se terminaría. Jim hizo un intento increíble, pero cayó justo por debajo de la reunión, ¡por poquísimo!
Entonces llegó mi turno. Me había impresionado tanto la entrega de Jim que no podía simplemente rendirme, aunque me sintiera cansada. Paso a paso seguí luchando, temblando en cada presa, con los brazos gritándome que soltara, pero con la cabeza negándose a rendirse. Llegué a la placa final, donde me había caído la semana anterior. Estirándome al máximo en cada movimiento para alcanzar las presas lejanas, oí a tres de mis amigos animándome desde abajo. Me dieron fuerzas para seguir y, de algún modo, llegué a la reunión.


Pude así cumplir mi sueño aquel 27 de julio. Y seguimos volviendo hasta que, el pasado 8 de agosto, también Jim encadenó todos los largos de Yeah Man en el día. Los dos fuimos de primeros en todos los largos de octavo grado; en el resto nos fuimos alternando como primeros de cuerda.
Gracias a F. Studemann y G. Scherrer por equipar esta obra maestra, a todos los del Chalet du Soldat por hacerme sentir como en casa y a Jim. No podría haber imaginado compartir este viaje con nadie más»
— Katherine Choong
[La vía Yeah Man fue equipada por Francoise Studdeman y Guy Scherrer en 1998 y escalada íntegramente en libre por Josune Bereziartu y Rikar Otegi en agosto de 2004. El primero en escalarla en libre y en el día fue Giovanni Quirici en 2010. No se volvió a repetir hasta el encadenamiento de Cédric Lachat en agosto de 2019, seguido poco después del de Siebe Vanhee. Entre otros, también la han escaldo en libre Seb Berthe, Lukas Sager (2021) y Nina Caprez (2023). Desglose de sus nueve largos: 7a+, 7b+, 7b+, 7c, 8a+, 8a, 8a, 8b+, 7a.
Por su parte, el historial de vías largas de la escaladora suiza Katherine Choong incluye exigentes líneas como Tarragó (240 m, 8b+) en Monsterrat que hizo en octubre de 2025; Piz dal nas (500 m, 8b), en Suiza en septiembre de 2025; Zahir (300 m, 8b+) en Wendenstöcke en 2024; Hattori Hanzo (7 largos, 8b+) en Titlis en 2022 o 6.4 Sekunden (170 m, 8b/+) Engelberg en 2022].












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