Katherine Choong vuelve a ser noticia por el encadenamiento de una dura vía de largos en su Suiza natal. La escaladora de 33 años se ha anotó el pasado 10 de agosto la primera femenina de Piz dal nas (500 m, 8b) en la cara norte del Titlis. Un itinerario ideado por Matthias Trottmann, quien realizó la primera ascensión en 2010, y que hasta ahora solamente había repetido Jernej Kruder.
“Ha sido un viaje épico”, reconoce ella misma en sus redes sociales, donde cuenta que pasó “muchos días dedicada a desbloquear los cruxes de los largos L9 y L10, ambos graduados de 8b”. Piz dal nas consta de doce largos, con dificultades cifradas en 7a, 6b, 6c, 6b+, 6a, 7b+, 6c+, 7b+, 8b, 8b, 7b y 8a+, aunque este último para ella sería más bien 7c+/8a.
El adjetivo “épico” viene al caso por la experiencia que ha vivido Katherine Choong en esta pared, que conocía bien desde el verano de 2022, cuando encadenó allí Hattori Hanzo (7 largos, 8b+), otra obra maestra de Matthias Trottmann. “Me pilló una violenta tormenta a media subida en nuestro primer día en la vía, los largos alejes en los largos inferiores nos drenaron mental y físicamente, la caminata arriba y debajo de la larga y empinada aproximación una y otra vez, y el último largo con un desplome de 45 grados, la nariz, 500 metros sobre el vacío”, describe.
Además, añade las dudas que tenía por no sentirse en su mejor forma, después de la lesión en un dedo que sufrió durante la primavera. “Pero esa es la magia de la escalada: a veces todo hace click; después de luchar realmente duro en los tres últimos largos y con el apoyo inquebrantable de Jim, otro sueño se convirtió en realidad». La escaladora suiza llevó a cabo todo el proceso con Jim Zimmermann como compañero de cordada. Él mismo también consiguió repetir la vía unos días más tarde que ella.
Más presión que en competición
La trayectoria de Katherine Choong como escaladora comenzó en las competiciones desde niña y participó en el circuito de la IFSC durante quince años desde 2006. En los últimos años, y especialmetne tras su retirada en 2021, ha brillado más en roca. En deportiva, ha llegado a encadenar 9a con La cabane au Canada en Rawyl y Jungfraumarathon en Gimmelwald, aunque sus mejores actuaciones han sido en vía larga, con primeras femeninas de líneas tan emblemáticas como 6.4 Sekunden (170 m, 8b/+) en Engelberg, la citada Hattori Hanzo o la más conocida Zahir (300 m, 8b+) en el Wendenstöcke.
Para ella, “la presión es más fuerte en roca que en las competiciones. En las compes, caerte unas cintas antes del top puede todavía significar un podio. En roca, si no chapas la cadena, es como si no hubieras hecho nada”.










