Thomas Huber ha desvelado en sus redes sociales el destino y los compañeros de su expedición de este verano: “La aventura va a Pakistán, Karkórum, Choktoi, Latok… junto con Jon Griffin y Tad McCrea”, ha escrito el escalador y alpinista alemán. Lo acompañaba bon una ilustración que reza “Choktoi 2024. Stone Monkeys”.
El glaciar Choktoi es el emplazamiento del campo base del macizo del Latok y uno de los lugares en que Thomas Huber ha pasado más tiempo con la vista puesta en las montañas que alimentan sus sueños. La primera vez que estuvo allí fue en 1997, cuando completó la primera ascensión de la cara oeste del Latok II (7.108 m), realizada con Conrad Anker y Toni Gutsch. En 1999, escaló el Latok IV (6.456 m) con su hermano Alex Huber, y posteriormente llegarían otras grandes ascensiones a picos de otros lugares del Karakórum, como el vecino Ogro o la Torre Sin Nombre.
En 2014 y 2015, Thomas y Alex Huber planearon sendas expediciones al Latok I, aunque la primera tuvo que ser cancelada por culpa de la inestabilidad política de Pakistán. Thomas Huber regresó en 2018, junto con Simon Gietl, Yannick Boissenot y Rainer Treppte. Y la última vez en que Thomas Huber se desplazó al Choktoi para intentar el Latok I fue en 2019, de nuevo con Simon Gietl y Yannick Boissenot como compañeros.
Un problema por resolver
La base de la obsesión de Thomas Huber con el Latok I, y especialmente con su vertiente norte y la ruta de la arista norte, radica en el hecho que no ha sido escalada jamás de forma íntegra. Más de 45 años y unas 30 expediciones han pasado desde que Jeff Lowe, Jim Donini, George Lowe y Michael Kennedy se retiraron a unos 150 metros de la cima después de 26 días de 1978 en la pared. Por cierto que se ha confirmado que el veterano Jim Donini acompañará a los alpinistas en el campo base.
En 2018, los eslovenos Ales Cesen, Luka Strazar y el británico Tom Livingstone también intentaron la arista norte del Latok I y ellos sí alcanzaron la cumbre. La noticia saltó inmediatamente a las portadas de los medios especializados, aunque los propios protagonistas la desmintieron explicando que se habían desviado de la arista tras escalar tres cuartas partes y que habían hecho cima por la cara oeste, lo que les valió para ganar un Piolet d’Or.
Aquella ascensión coincidió con el fallecimiento de Sergey Glazunov en la montaña y el rescate al límite de su compañero Alexander Gukov.











