Domen Skofic, que fue campeón de la Copa del Mundo de Dificultad en 2016 y que ha llegado a escalar hasta 9b, se anotaba hace un par de días la repetición de Catxasa 9a+ en Santa Linya. Eso sí, en sus redes sociales ha puntualizado que lo ha hecho “en el estilo moderno”, es decir, usando rodilleras.
Catxasa es una vía equipada por Dani Andrada como una variante de La fabela 8c+ con un inicio más duro, de la que Chris Sharma realizó la primera ascensión a principios de 2011. El californiano lanzó una propuesta de 9a+ que Ramon Julián secundó el año siguiente con la primera repetición, e incluso extendió días después con Catxasa R2 9a+/b, que sería la propuesta más alta de grado que lanzaría en toda su trayectoria. Por supuesto, ninguno de ellos dos, ni tampoco Sachi Amma que la hizo en 2015, ni otros escaladores, usaron rodilleras.
Sin embargo, en los últimos tiempos, las rodilleras se han popularizado enormemente y las repeticiones más recientes sí han incorporado este elemento. Uno de ellos fue Gonzalo Larrocha, quien en 2021 se adjudicó la repetición usando rodilleras y no tuvo reparos en anotársela de 9a.
Sin rodilleras es más difícil
Domen Skofic encabeza su publicación diciendo que es una “escalada brutal” y que se siente “orgulloso de haberla hecho”. Y más todavía porque Catxasa era un proyecto que tenía en mente desde hacía tiempo. Estuvo a punto de llevársela hace dos años, cuando tachó otros novenos de la cueva como La novena enmienda 9a o Joe Dan 9a.
Entonces la había trabajado sin rodilleras, pero esta vez ha optado por usarlas, “ya que todo el mundo la está haciendo de esta manera y el grado debería representar la que es la forma más fácil de escalarla”. Y en su opinión, escalar Catxasa con rodilleras “sin duda la hace un poco más fácil”.
Sin cambios en el grado
Esa apreciación podría llevar a pensar en una decotación al estilo de Gonzalo Larrocha, pero Domen Skofic no es partidario de ello. “No tendría sentido que esta vía fuera solo 9a, ya que estás enlazando un 8c+ duro y otro 8c+ sólido y el 8c+ de arriba (La fabela) se ha hecho con rodilleras desde hace al menos diez años o incluso más y el grado se mantiene. He hecho la mayoría de vías de la cueva y mi honesta opinión es que o bien se decota todo o bien se deja como está”, argumenta.
El esloveno es un declarado enamorado de la roca española, donde ha conseguido buena parte de sus vías más duras. Se estrenó en el 9a+ en Oliana con Papichulo en 2014, y repitió grado en Margalef con Gancho perfecto en 2019. Además, su encadenamiento más duro sigue siendo Ali Hulk extension total sit start 9b de Rodellar.








