La temporada posmonzónica en los ochomiles tiene en el Shisha Pangma (8.027 m) uno de sus principales focos de atención. No por su relevancia a nivel alpinístico, pues no se han anunciado expediciones que tengan como finalidad abrir una nueva ruta ni nada parecido, sino por la inusitada profusión de montañeros que buscan finalizar allí su carrera por los catorce ochomiles del planeta.
Al menos dieciséis aspirantes
El campo base del Shisha Pangma está este otoño más concurrido de lo que se recuerda. Entre los muchos expedicionarios que tienen el sueño de pisar su compleja cumbre, al menos hay dieciséis que ya han coronado anteriormente los otros trece ochomiles principales. Según el listado recopilado por ExplorersWeb, habría al menos ocho hombres y ocho mujeres en esta situación.
Naoko Watanabe ( Japón), Grace Tseng (Taiwan), Dawa Yangzum Sherpa (Nepal), He Jing (China), Dorota Samocko (Polonia), Adriana Brownlee (Reino Unido), Alina Pekova (Rusia) y Tracee Metcalfe (Estados Unidos) serían las expedicionarias que podían entrar en la lista de catorceochomilistas en breve.
Nima Rinji Sherpa (Nepal), Alasdair McKenzie (France), Sherohze Kashif (Pakistan), Sirbaz Khan (Pakistan), Mingma G (Nepal), Mario Vielmo (Italia), Naoki Ishikawa (Japón) y Nirmal Purja (Nepal) completarían el listado de expedicionarios.
Más allá de otros varios récords como primero o primera de su país, Nima Rinji Sherpa y Alasdair McKenzie –ambos tienen 18 años– quieren convertirse en la persona más joven en coronar los catorce ochomiles. Además, tanto Mingma G como Nirmal Purja ya han completado anteriormente los Catorce, pero su objetivo ahora es entrar en la selecta lista de los catorce ochomiles sin oxígeno.
Esa aspiración de los dos nepalíes choca con las recientes normas adoptadas por las autoridades chinas, que obligan a todo aquel expedicionario que se aventure por encima de los 7.000 metros a usar oxígeno suplementario. Por ahora no está claro si Nirmal Purja y Mingma G esperan obtener un permiso especial o si piensan subir sin oxígeno arriesgándose a las consecuencias.
Un contexto complicado
En los últimos años el Shisha Pangma no ha sido una montaña fácilmente accesible, básicamente por cuestiones administrativas. Incluso desde antes de la pandemia, el acceso a las grandes montañas del Tíbet no ha estado abierto de forma regular. No se han tramitado las solicitudes de permisos de ascensión, se ha hecho con demasiado retraso o se han denegado los visados a los ciudadanos extranjeros.
A todo ello hay que sumar la tragedia ocurrida el año pasado, cuando sí se abrió el Shisha Pangma con relativa normalidad. En ella fallecieron la estadounidense Anna Gutu junto con su guía Mingmar Sherpa, integrantes de la expedición que liderada Nirmal Purja. Aquel mismo día, también perdieron la vida en otra avalancha la también estadounidense Gina Marie Rzucidlo y Tenjen ‘Lama’ Sherpa. Se señaló a la competencia por ser la primera mujer estadounidense con los catorce ochomiles como la causa de apresurar la ascensión pese a unas condiciones dudosas de la montaña.

Los 14×8000 hasta ahora
Hasta hace pocos años, completar la ascensión a las catorce montañas más altas de la Tierra era una auténtica aventura para toda una vida. Con el paso de los años, el desarrollo comercial de los ochomiles ha modificado mucho la situación y, desde que Nirmal Purja hiciera realidad su Project Possible en 2019, esta ha dado un vuelco definitivo. Oxígeno, helicópteros, rutas equipadas, huella marcada… los ochomiles ya no son lo que eran.
Hoy en día, la lista de catorceochomilistas incluye un total de 54 personas. La última de ellas fue la suiza Josette Valloton, que completó su periplo hace un par de semanas en el Manaslu. El anterior, el italiano Marco Camandona, finalizó su carrera en verano en el Gasherbrum I. Él fue el 20º en hacerlo sin usar oxígeno suplementario.










Pensaba que habría más comentarios a propósito de este artículo pero veo (con cierta consternación) que no.
Buscando algo de información sobre Alasdair McKenzie me he enterado de que logró su primer 8000 a los 17 años y que se ha propuesto hollar la cima de los trece restantes antes de cumplir los 20 años.
Se lo he comentado a mi pareja, también montañera. Dice que ya no le sorprende nada.
¿Qué será lo siguiente? ¿Bautizos y comuniones en el K2?
Estamos llegando a una especie de nihilismo alpinístico de no retorno, me temo.
Y que cada cual suba con oxígeno o sin él.
Por supuesto que tiene más valor hacerlo sin oxígeno.
Está es la era de las prohibiciones.
Para subir montañas no hay que ser mayor de edad. El kilimanjaro lo subió un niño de 10 años con su madre, y no es ilegal.
Confieso que he tenido que leerlo dos veces. Un nepalí y un francés, ambos de 18 años, intentarán hacer cima en el Shisha Pangma para convertirse en la persona más joven en coronar los 14 ochomiles.
¿Con 18 años?
Ni siquiera sé si eso es legal…
El mundo se está convirtiendo en algo muy extraño. Eso o es que me estoy haciendo viejo.
Probablemente sea lo segundo.