“Cada lección aprendida es evolución”, se repite Tom Bolger como un mantra. En inglés, la frase sería “every lesson learned is evolution”, cuyas iniciales conforman el acrónimo ELLIE. Así llamó a su perra y fiel compañera de aventuras y así también ha querido bautizar su primera ascensión más reciente y a la vez la vía más dura de su trayectoria hasta ahora. Viene acompañada con una propuesta de grado de 9b.
E.L.L.I.E. se encuentra en Margalef, en la cueva desarrollada por Tom Bolger y que exploró a fondo con Alex Megos hace año y medio, cuando el alemán consiguió hacerse con Pink patatas 9a+. Fue entonces cuando, tal como explica el escalador británico, Megos “plantó la semilla para insistir en los intentos del último proyecto de la cueva”.
Un proyecto lleno de obstáculos
Así se comprometió Tom Bolger con un proyecto que lo iba a llevar al límite de sus posibilidades. “Creo verdaderamente en que aprovechar el fracaso para aprender de él es la única manera de crecer… el dominio de nuestras habilidades es un camino precioso de aprendizaje constante”, sentencia.
El esfuerzo, el bucle de caer y levantarse tantas veces como fuera necesario, la persistencia y la motivación han sido los principales escollos a superar. “Esta vía me ha hecho aprender a confiar en el proceso, a mantenerme positivo sin importar lo que suceda y a adoptar una mentalidad de principiante queriendo aprender y mejorar donde fuera posible”, reconoce y señala que E.L.L.I.E. “me ha traído sentimientos de emoción, confianza y orgullo pero no sin dudas, nerviosismo y frustración. Me ha puesto a prueba hasta el punto de la lesión. Me rompió pero también me hizo más fuerte; aprendí mis lecciones”.
Una línea híbrida
Según la descripción que hace de ella Tom Bolger, E.L.L.I.E. se sitúa en la categoría de líneas híbridas entre el búlder y la vía. De hecho, empieza como un problema de bloque de techo, que se escala con la protección de colchonetas, para terminar elevándose hacia las alturas en una sección de vía al uso, que se escala con el arnés puesto y cuerda.
En cuanto al grado, Tom Bolger ha razonado su propuesta de 9b desglosando la dificultad de sus secciones: “Para los matemáticos de allá afuera, comienza con un 8A+/B de búlder, seguido de un 7C+/8A y un 8c+ de vía… hay un montón de escalada desplomada”.








