En abril de 2019, Tom Randall y Pete Whittaker anunciaron que habían resuelto la fisura de techo más dura del mundo en Canyonlands. Se trataba de Black mamba, un recorrido híbrido que nace como problema de búlder en un túnel del White Rim y termina emergiendo a la superficie con cuerda y técnicas de autoprotección. Los experimentados Wide Boyz lanzaron una dura propuesta de grado de 8c, algo inédito en este estilo.
En viaje que ha contado con algunas de las escaladoras más fanáticas del mundo de las fisuras y con la participación de Pete Whittaker como guía, Black mamba ha sido repetida por Mari Augusta Salvesen. La noruega ha sido capaz de surcar los cincuenta metros de recorrido horizontal colgada de la grieta que rompe el techo de este sofocante paisaje subterráneo.
Una vía muy particular
En la primera parte de la vía, el techo se eleva a poca distancia del suelo, con lo que se escala sin necesidad de cuerda. Sí es imprescindible el uso de frontal, puesto que esa sección inicial se halla inmersa en la oscuridad de lo más profundo de la cueva. Empotramiendos de dedos y de puños se van sucediendo metro a metro, con un primer bloque clave en que encajar los dedos correctamente da la llave para poder seguir adelante.
A medida que se avanza, el techo se va elevando sobre el suelo, hasta que en un determinado punto, se hace imprescindible equiparse con un arnés lleno de material y asegurarse con una cuerda. Después de muchos metros, con el consiguiente esfuerzo de resistencia, la fisura se ensancha hasta llegar a una parte totalmente horizontal de offwidth, que requiere un friend del #9 como protección.
Quien consiga pasar esa penúltima sección clave, debe todavía enfrentarse al labio final, donde el techo se abre a la luz del sol. Superarlo es el último obstáculo para terminar encadenando, o mejor dicho, saliendo por arriba… O emergiendo desde las profundidades de la Tierra, según la perspectiva.
Mari Salvesen comentaba en sus redes sociales que “Black mamba es la esencia de la diversión de tipo 1, en mi opinión”. Y destacaba que se trata de una línea “escalada dura de fisura logísticamente simple, lo que también la convierte en algo confusa de graduar”.
Segunda femenina
Esta no era la primera ascensión femenina de la vía. Mary Eden, apodada Trad Princess, ya la repitió el mes pasado. Ella misma fue la encargada de asegurar a Mari Salvesen y darle los ánimos y consejos necesarios para terminar resolviendo Black mamba.
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