A día de hoy, el nivel más alto en la escalada deportiva está en el 9c, un grado que aún se mueve en el terreno de lo hipotético, pues las tres propuestas existentes solo han sido encadenadas por sus aperturistas, sin que ninguna haya visto todavía una repetición que confirme el grado.
La primera llegó en 2017, cuando Adam Ondra firmó Silence en la cueva de Flatanger (Noruega). Cinco años más tarde, en 2022, Seb Bouin elevó de nuevo el debate con DNA en el Verdon (Francia); y la tercera propuesta corrió a cargo de Jakob Schubert, quien volvió a situar a Flatanger en el centro del mapa con BIG, en 2023.
En el año que acaba terminar las realizaciones más exigentes se han concentrado en el terreno comprendido entre el 9b y el 9b+, confirmando lo estrecho que es el margen de progresión en la élite de la escalada deportiva.
Tampoco en las modalidades a vista o al flash hemos visto encadenes más difíciles de los ya realizados, aunque es reseñable el encadenamiento al flash que hizo en enero Alex Megos del 9a Mr Big, en Margalef. Lo ha conseguido doce años después de que él mismo se anotase el primer 9a a vista de la historia con Estado crítico en Siurana, en 2013.
Doble hito femenino
En 2025 sí que hemos visto evolucionar la máxima dificultad femenina por partida doble. Por un lado la estadounidense Brooke Raboutou logró subir un escalón en abril de 2025 al encadenar Excalibur, un 9b+ de Arco (Italia), con el que estableció un nuevo referente en la escalada femenina en el mundo. Fue la tercera repetición total a la vía, tras la primera de Stefano Ghisolfi en febrero de 2023 y la segunda de Will Bosi en febrero de 2025.
Hasta ahora el máximo grado encadenado por una escaladora se situaba en el 9b, que inició Angela Eiter en 2017 con La planta de Shiva, en la zona malagueña de Villanueva del Rosario, y han repetido posteriormente otras cuatro mujeres (Anak Verhoeven, Julia Chanourdie y Laura Rogora, además de Brooke), pero ninguna en 2025.
El segundo hito del año en la deportiva femenina es el encadenamiento por primera vez de una vía de 8c+ a vista. Lo consiguió la italiana Laura Rogora con Ultimate sacrifice en Gorges du Loup (Francia), en el mes de julio. Y ella misma volvió a repetir grado y estilo con La ligne claire, en Saint Léger (Francia), en noviembre. Laura ha protagonizado un año increíble en roca, en el que ha tachado una decena de novenos, entre ellos dos 9a+ y dos 9a/+. También se merendó dos 8c a vista en el mismo día, en la zona francesa de Lourmarin en el mes de noviembre.
También la eslovena Janja Garnbret, que ha salido algo más a la roca este año, ha establecido un nuevo nivel en el flash femenino con el encadenamiento de Pure Dreaming (8c+/9a), en octubre en Arco, si bien ella misma opinó que esta vía le había parecido más bien 8c+. Solo tres hombres en el mundo tienen este nivel (o superior) al flash: Alex Megos, Adam Ondra y Jakob Schubert. La doble campeona olímpica también hizo un 8c a vista en febrero y otros dos 8c a vista en el día en el mes de junio.
En 2025 también hemos visto proliferar los encadenamientos de máximo nivel cada vez más precoces, con rotpunkts como el de la china Veronica Chik quien, con solo 9 años, hizo su primer 8c con Fish eye en Oliana el mes de diciembre. Y entre los infantes, destacar también los encadenes en la novena dimensión del chileno Leo Cea, de 12 años, que ha cerrado 2025 con su quinto 9a.
Entre los españoles, el máximo grado encadenado lo tiene el madrileño Jorge Díaz-Rullo con una lista de 9b+ (encabezada por Bibliographie y seguida por su propuesta de Mejorando la Samfaina) que no ha aumentado el año que acaba de terminar, aunque no ha parado de seguir acumulando novenos hasta superar el centenar.
Y entre las mujeres españolas, el único 9a+ hasta la fecha lo tiene la vasca Ainhize Belar con Iñi Ameriketan, que hizo en Baltzola en septiembre de 2024.
Primer 9A+ de bloque de chicos y 8C+ de chicas
Hasta el pasado mes de noviembre ningún bloquero había sugerido 9A+ para una realización, una propuesta que llegó de manos del italiano Elias Iagnemma con Exodia, en Val Pellice (Italia). Ha llegado once años después del primer 9A de bloque del mundo: el ya histórico Burden of dreams (Lappnor, Finlandia), con primera ascensión de Nalle Hukkataival en octubre de 2016, repetido en cuatro ocasiones.
En el campo femenino la estadounidense Katie Lambert “volvió” a ser la primera escaladora en conseguir un 8C+ con la segunda ascensión de The dark side, en Yosemite (EEUU), que hizo en mayo de 2025. Decimos “volvió” porque realidad en 2023 Katie ya había conseguido un bloque de este grado con The box therapy, si bien con las siguientes repeticiones este problema bajó al 8C.
2026 se perfila como un año clave para validar las propuestas más extremas, tanto en deportiva como en bloque, y seguir consolidando los límites actuales de la escalada de máximo nivel.












