Leo Cea sigue su camino firme en la escalada deportiva. El joven escalador chileno de 12 años se ha anotado su quinta vía de noveno grado con Víctimas Pérez 9a en Margalef. Se trata de una línea que ya había intentado en su estancia del año pasado en la escuela tarraconense, cuando se hizo con Era Vella 9a. Además, en su historial figuran también los encadenamientos previos de Tecnoking 9a y Tecnoqueen 9a, ambas en Las Chilcas (Chile), así como de Trip Tik Tonic 9a, que hizo el pasado agosto en Gorges du Loup.
Su padre René nos cuenta los detalles de su reciente estancia en Margalef:
Dentro de la planificación anual, la semana de vacaciones de otoño era el momento elegido para viajar a Margalef. El objetivo: proyectar alguna ruta de noveno grado en el sector Finestra, un lugar que para Leo siempre ha sido una fuente de inspiración. Le fascina ver videos de pegues en ese muro emblemático y lleno de historia, que representa para él el espíritu mismo de la escalada deportiva.
Eligió la ruta Víctimas Pérez porque ya había podido darle algunos intentos el año pasado, durante su viaje para proyectar Era Vella. Se trata de una línea de agujeros bidedos y tridedos, un estilo que le encanta. Leo comenta que se sintió especialmente inspirado al ver el año pasado los pegues de Ainhize Belar —quien incluso le compartió aquellos días algunos métodos—, y también por el encadene de David Bermúdez, cuyo video le ayudó a descifrar ciertos pasos clave.
El viaje comenzó en Erlangen (Alemania), junto a sus hermanos Paul e Inti y su padre René, viajando en auto hasta Cataluña. Se alojaron en El Refugi, donde Leo tuvo la oportunidad de conocer a Jordi Pou, cuya dedicatoria personal en una guía de Margalef que Leo recibió como dos años atrás activó enormemente su interés por esta escuela.
El proceso hasta el encadenamiento
En total, fueron cinco sesiones de trabajo en la ruta y once pegues hasta lograr el encadene. Durante los primeros días progresó rápidamente y, en la segunda jornada, ya había encontrado el método para resolver el duro bloque crux, ubicado justo en la última parte del desplome hacia la placa. Sin embargo, la ruta —con más de 70 movimientos para Leo— le exigía conectar largas secciones de resistencia, y pronto comprendió que una semana podría no ser suficiente. Además, los afilados agujeros le desgastaron rápidamente la piel de las falanges, obligándole a descansar dos días casi completos. Escalar con los dedos teipeados resultaba complicado, por lo que decidió tomarse el proceso con calma, incluso pensando en dejar el proyecto para retomarlo en febrero del próximo año.
El día del encadene fue el último del viaje (sábado 8 de noviembre). Amaneció lloviendo y la idea inicial era solo recoger las cintas y emprender el regreso, quizá haciendo una parada en el rocódromo de Lleida. Pero al llegar al sector Finestra, vieron que la pared estaba húmeda pero no mojada, y Leo decidió darle un pegue de repaso. Los movimientos fluyeron bien. Bajó, descansó un rato y decidió probar una vez más, con la única intención de memorizar mejor los pasos para el futuro. Sin mayores expectativas, empezó a escalar y, casi sin darse cuenta, fue conectando secciones con una fluidez perfecta. En el crux, actuó con precisión y determinación; de pronto, ya estaba sobre la placa final.
Al bajar, comentó que se había sentido cómodo y fuerte, y que en el crux solo pensó en seguir, sin importar el resultado. Para él, “Víctimas Pérez es una ruta excepcional, me encantan los movimientos”, y considera que “es un 9a exigente en comparación con otros que he probado”.
Durante la semana también tuvo oportunidad de probar y encadenar otras líneas destacadas, como la clásica Mistic 8c al tercer pegue —una de sus favoritas por la calidad de los movimientos— y Niña Mala 8b al segundo intento.
Además, pudo ver escalar a algunos de sus referentes, como Jorge Díaz-Rullo, Ana Belén Argudo y Anghelo Bernal, quienes le transmitieron una gran motivación. También compartió algunos momentos con Tim Emmett, a quien deseó suerte y mucha fuerza en su intento por encadenar Era Vella —quizás cerrando así el círculo entre el más joven y el más veterano en lograrlo.
Próximo destino: Arco
Leo siente que los últimos meses escalando en Frankenjura –donde vive junto a su familia desde mayo de este año– “me han ayudado mucho a enfrentar el estilo físico y técnico de Racó de la Finestra”. Actualmente, su objetivo es seguir formándose bajo la guía de su entrenador Daniel Serman y al amparo del Frankenjura Academy, donde disfruta de compartir entrenamientos y de aprender todo lo que pueda de su referente Alex Megos. Desde allí quiere seguir explorando distintos sectores de roca en Europa; el próximo destino ya está en mente: Arco, durante las vacaciones de Navidad, para probar algunas rutas recomendadas por Laura Rogora.
Leo agradece el respaldo de The North Face Chile, Tenaya y Frankenjura Academy por hacer posible sus proyectos.












