Han pasado ya ocho años desde que Adam Ondra anunciara al mundo el encadenamiento del primer proyecto de 9c, Silence en Flatanger. Fue a principios de septiembre de 2017 cuando el escalador checo conseguía ponerle el punto final al proyecto Hard y realizaba la primera propuesta de este grado de la historia.
En estos ocho años, que son una eternidad para lo rápido que evoluciona el mundo de la escalada deportiva, solo ha habido otras dos propuestas de 9c, realizadas por Seb Bouin y Jakob Schubert respectivamente. También Alex Megos propuso 9c en este período, pero su Bibliographie fue rebajada a 9b+ tras la primera repetición de Stefano Ghisolfi. De hecho, ninguna de las vías que ostentan esas propuestas de 9c registra repeticiones. Se podría decir, pues, que el 9c es todavía un grado por confirmar.
Repasamos a continuación la historia de Silence, DNA y B.I.G., las tres vías de 9c que hay en el mundo a día de hoy:
Silence (2017), de Adam Ondra
El 3 de septiembre de 2017, Adam Ondra dio la campanada. Había dado una vuelta de tuerca más a la máxima dificultad vigente y proponía el primer 9c de la historia tras resolver el proyecto Hard, que bautizaría como Silence. El propio escalador checo había equipado la vía en 2012 y estuvo trabajando en ella durante cinco años, dedicando dos veranos enteros en Flatanger y realizando entrenamientos específicos para una línea que debe su dureza a dos pasos de búlder de una dificultad aproximada de 8C y 8B respectivamente.
Todavía no cuenta con repeticiones, a pesar de los esfuerzos más o menos intensos que han dedicado a ella algunos de los escaladores más fuertes del mundo, como Stefano Ghisolfi, Alex Megos o Jorge Díaz-Rullo. Ahora mismo, la línea tiene otro ilustre visitante en la figura de Will Bosi. El británico lleva una semana trabajando Silence y ha explicado en sus redes sociales que está haciendo “un gran progreso, enlazando la parte alta de la vía”.
DNA (2022), de Seb Bouin
El segundo 9c del mundo llegó en mayo de 2022, en Francia. Su protagonista fue Seb Bouin, quien lanzó esa propuesta de grado para DNA en las Gorges du Verdon. Él mismo descubrió y equipó la línea en 2019, en el sector La Ramirole. En 2020 estuvo intentándola seis meses y otros seis meses en 2021, y finalmente consiguió chapar la cadena en primavera de 2022, en su segundo viaje al lugar. “He pasado más de 150 días probando la vía (cerca de 200) y le he dado más de 250 pegues”, aseguraba.
Está pendiente de repeticiones. Como no podía ser de otro modo, ya ha recibido la visita de algunos de los escaladores más potentes del planeta roca. Adam Ondra y Jakob Schubert la probaron juntos a finales de 2024.
B.I.G. (2023), de Jakob Schubert
La tercera propuesta mundial de 9c llegó el verano de 2023, con la primera ascensión de B.I.G. en Flatanger. Popularizada como Project Big por Adam Ondra, quien la equipó en 2012 igual que Silence, esta línea de Flatanger había traído de cabeza al checo y algunas otras figuras del grado extremo hasta que por fin Jakob Schubert le pintó el punto rojo. Una ascensión que tuvo otro elemento histórico relacionado con su comunicación: Jakob Schubert retransmitió en directo por streaming sus cinco intentos previos y el pegue del encadenamiento.
Tampoco cuenta con repeticiones, aunque otros escaladores la han intentado ya. Por supuesto Adam Ondra, que no ha llegado a encadenar todavía uno de los proyectos más duros que ha equipado, y también Jorge Díaz-Rullo, quien valoró que se ajusta bastante a su estilo.











