La escaladora alemana Birte Gutmayer, de 35 años, lleva una trayectoria ligada a la escalada que empezó de niña, con solo cuatro años de la mano de su familia, como ella misma narra en su blog Climb Big. Durante su adolescencia y primera juventud se dedicó a la escalada de competición.
Fue más adelante cuando se enfocó en la roca, siendo actualmente su gran pasión, que combina con el equipamiento de vías y con su trabajo como entrenadora. Es una escaladora reflexiva, que busca el aprendizaje y el crecimiento personal en cada proyecto.
La vía Coma Sant Pere, ubicada en el sector La Visera de Margalef, es una gran línea de 45 metros, equipada en 2010 por Dani Andrada, quien se anotó la primera ascensión. Entre sus distintas repeticiones cuenta con varias femeninas, desde la primera de Alizée Dufraisse en 2013. La última chica en encadenarla ha sido la española Ainhize Belar, en abril del año pasado.
Esto cuenta Birte sobre su encadenamiento, en el que lleva trabajando más de dos años, en distintos viajes.
«La vía Coma Sant Pere, en Margalef, arranca con un bloque de techo potente, seguido de un descanso sin manos, y luego viene una sección sostenida de resistencia, con tres secuencias largas, cada una rondando el 8a–8b.
El verdadero reto para mí no era solo tener la fuerza máxima necesaria para encadenar el bloque de forma sólida, sino mantener ese nivel de fuerza durante todo el proceso. En cada viaje de escalada, suelo ganar resistencia bastante rápido, pero normalmente a costa de perder potencia. Eso condujo a la siguiente historia:
Probé la vía por primera vez en otoño de 2022. Por entonces, conseguí resolver algunas secuencias clave, pero el bloque se me resistía. Tras un entrenamiento focalizado durante el invierno, volví en primavera de 2023 y, por fin, logré sacar el bloque… pero las secciones largas de resistencia se me hacían muy duras. Ese año, en general, las cosas no terminaron de cuajar. Pero ya en verano de 2024 empecé a sentirme fuerte otra vez, y decidí volver ese otoño.
El viaje fue muy bien: llegué a dar un pegue sólido donde caí en el último paso duro, justo antes de la reunión, por no haber afinado bien un par de detalles de la secuencia. Después de eso, inexplicablemente el bloque volvió a convertirse en un muro infranqueable. Me volví a casa sabiendo exactamente qué tenía que entrenar.
Este año, de vuelta en Margalef, supe desde el primer día que estaba lista. Esta vez, al final de cada jornada de pegues, hacía sesiones cortas pero intensas de dominadas en regletas pequeñas con una tabla portátil. Así, incluso al séptimo día en la vía, todavía podía encadenar el bloque con fuerza suficiente para los últimos pasos de resistencia.
Aunque me costó dos días más de lo esperado, supe desde el principio que era cuestión de unos pocos intentos más hasta conseguir chapar la cadena. Hay tantas variables que pueden influir en un encadene, para bien o para mal… A veces simplemente hace falta que se alineen las suficientes en un mismo intento.
Una de las cosas que más orgullo me hace sentir esta vez es haber encadenado el bloque en cada pegue. El miedo a que de repente no pudiera volver a hacerlo —como me pasó en 2024— estuvo siempre presente. Me siento increíblemente aliviada de haber conseguido este proyecto. La secuencia final fue una auténtica lucha, de esas que se te quedan grabadas durante mucho tiempo.
Aun así, no estoy del todo satisfecha con mi escalada, ni con mi cabeza. Pensaba que estaba a un buen nivel técnico y táctico, pero este proyecto me ha mostrado claramente los aspectos que aún no tengo dominados. Y quizá esa sea la mayor lección de estos últimos años: cuanto más cerca escalas de tu límite físico, más se hacen visibles las zonas donde aún puedes crecer.
Quiero especialmente escalar con más decisión, comprometerme más con los pasos duros, y soltarme lo suficiente como para asumir riesgos calculados en las secuencias clave. Incluso con 35 años, creo de verdad que todavía tengo margen para seguir desbloqueando potencial —mientras siga viendo formas de mejorar—. Y la escalada te ofrece ese tipo de oportunidades, no solo en lo físico, sino en muchos aspectos del juego».











Increíble. Coincidimos hace 2 años en margalef, los dos "de" Wild Country ….paso a paso y sin dejar de creer y entrenar….libera el 8c+. Barbaridad. Congrats Birte for the sending! Keep Wild!