Zig-Zag’Agneux. Ese es el apropiado nombre de la última aventura de Benjamin Védrines y Nicolas Jean en el macizo de Les Écrins. Y lo de “zig-zag” todavía se queda corto al intentar descifrar el track trazado por su GPS al acabar la jornada. Fue el pasado domingo 18 de febrero y el dúo realizó una salida de 15 horas durante la cual ascendió y descendió esquiando las cinco vertientes de Les Agneux (3.664 m). En total, les salieron 6.000 metros de desnivel.
“Qué placer esquiar todo el día en esta cumbre que me gusta especialmente, justo detrás de casa; es una de las más bonitas del macizo de Les Écrins y el punto culminante del valle de Serre Chevalier”, comentaba Benjamin Védrines acerca de Les Agneux. Originalmente, la idea consistía en ascender y descender las cuatro vertientes más obvias de esta montaña, “pero a lo largo de la jornada nos dijimos que era una lástima no añadir una quinta, tan lógica y emblemática, ¡así que modificamos nuestro plan!”.
De sol a sol
Para meter tanta actividad en un solo día, Benjamin Védrines y Nicolas Jean salieron de madrugada de Le Monêtier-les-Bains y regresaron de noche. La partida fue a las 4:00 h, en dirección a L’Agneu Noir, cuya cima pisaron con las luces del amanecer. Siguió el difícil descenso por la cara este, que el propio Benjamin Védrines había abierto en 2013.
En sus redes sociales, Védrines hace un resumen escueto de la actividad: “Luego enlazamos la cara sur con el corredor norte del Col de la Pyramide, con una nieve súper. Después, la noroeste directa, partiendo 20 metros por debajo de la cima. A continuación la cara norte por la calotte,seguida por el verrou del glaciar superior de Arsine, un paso espléndido e impresionante, muy raramente transitado. Y para terminar, la última cara, la noreste, por el glaciar Casset y el couloir Davin, ya de noche”.
Además de la enorme cantidad de metros y metros de ascensiones y descensos, Benjamin Védrines y Nicolas Jean dieron un toque estético al reto: “Intentamos variar al máximo las ascensiones para dotarlo de estética. Fue verdaderamente mágico, ya que el movimiento nos llevó aquí y allá en el mismo día. El ambiente fue extraordinario: el cielo, los colores, el esquí, nuestras risas y el desafío de lograr esta loca idea, ¡hicieron de esta aventura una gran experiencia de montaña!”.
Una cordada sólida
A pesar de que Benjamin Védrines ha completado su necesidad hiperactiva montañera en solitario o con otros compañeros, como la reciente trilogía Drus-Droites-Jorasses con Léo Billon, la cordada que forma con Nicolas Jean goza de buena salud. Juntos abrieron una nueva línea sin cima en el Chamlang (7.319 m) en 2019, y también trazaron el pasado verano de 2023 la difícil Pulsations (650 m, ED+, 7c+ máx) en la cara sur del 4º Dent de la Meije, con Julien Cruveiller.












