La temporada de primavera en el Everest ha arrancado este 2026 con un contratiempo que amenaza con poner en peligro el desarrollo normal de las expediciones. Se trata de la imposibilidad de abrir la ruta a través de la Cascada de Hielo del Khumbu debido a la presencia de un gran serac inestable.
Los Doctores de la Cascada, que tienen la tarea de equipar cada temporada la ruta nepalí del Everest a través de la Cascada de Hielo del Khumbu entre el campo base y el campo 2, han suspendido temporalmente su trabajo ante la amenaza de colapso de un enorme bloque de hielo situado sobre el trazado.
Las autoridades nepalíes han confirmado que el serac es demasiado inestable y peligroso para permitir el paso, obligando a paralizar la progresión por esta zona tan importante, especialmente a estas alturas de la temporada. Hasta que no se abra el paso a través del entramado de cuerdas fijas y escaleras sobre las grietas, nadie puede acceder a la parte alta de la montaña para realizar las rotaciones de aclimatación, equipar los campamentos de altura y equipar la ruta entre el campo 2 y la cumbre, tanto del Everest como del Lhotse.
Un retraso inusual en el calendario
En condiciones normales, la ruta a través de la Cascada de Hielo del Khumbu suele estar lista a mediados de abril. Eso permite que las expediciones se coordinen para llevar a cabo sus rotaciones de aclimatación de forma escalonada y prepararse para un intento de cima a partir de la segunda semana de mayo.
Sin embargo, en 2026 ese calendario ya se ha roto. El serac lleva más de una semana bloqueando los trabajos, y los Doctores de la Cascada han optado por una decisión conservadora: esperar a que el bloque colapse de forma natural o buscar una alternativa de ruta más segura.
Tensa espera y alternativas de aclimatación
Esta situación motiva que haya centenares de himalayistas en tensa espera. Algunas expediciones han decidido retrasar su llegada al campo base y ofrecer alternativas de aclimatación a sus clientes mientras en el Everest no se puede hacer otra cosa que esperar.
Vale la pena recordar que esta temporada hay más de 400 permisos de ascensión expedidos para expedicionarios internacionales, a los que hay que sumar un número algo superior de guías y sherpas de apoyo.
La mayor preocupación para las agencias es que todo el retraso que se acumule en abril vaya a provocar una mayor congestión en altura cuando lleguen las ventanas de buen tiempo que permitan los intentos de cumbre durante el mes de mayo.
El precedente de otoño de 2019
La situación recuerda poderosamente a la temporada de otoño de 2019. Entonces, un enorme serac de 50 metros de alto y 30 de ancho amenazaba también la seguridad de quien osara aventurarse a través de la Cascada de Hielo del Khumbu.
En el campo base, tanto el esquiador polaco Andrzej Bargiel como el ultrarunner Kilian Jornet estuvieron esperando el desplome del serac sin suerte. Finalmente, todas las expediciones terminaron canceladas y no hubo cimas aquella temporada. Aunque es cierto que las dimensiones de la temporada de otoño no tienen nada que ver con las dimensiones de la temporada de primavera, en la que se concentran más del 90% de ascensiones al Everest.









Una explosión controlada, podría ser la solución, o parte de ella.
Tendremos en cuenta que el cambio climático y el exceso de calor, va a hacer que pase esto o cosas parecidas. La cascada de hielo está en continuo movimiento.