Sylvain Soudan falleció a los 87 años de edad el pasado domingo en Les Houches, en el valle de Chamonix, donde residía la mitad del tiempo que no pasada en su Suiza natal. Conocido como ‘El esquiador de lo imposible’, fue uno de los pioneros del esquí extremo, protagonista de muchísimos primeros descensos desde finales de los años ’60 hasta mediados de los ’80, incluido el primero integral de un ochomil, en el Gasherbrum I (8.080 m) en 1982.
Inicios en los Alpes
Nacido en Lausana (Suiza), comenzó a esquiar de pequeño y, a los 25 años, se convirtió en monitor de esquí. Ejerció dicha profesión en varias estaciones, principalmente en Zermatt y Arosa, en los Alpes suizos, compaginándola con el alpinismo en temporada de verano.
A partir de 1967, fue acumulando primeros descensos a buen ritmo, en montañas como el Rothorn, el Piz Corvatsch y la Aiguille de Balitière (1967), la Aiguille Verte y el Mont Blanc du Tacul (1968), el Monte Rosa y la Aiguille de Bionnassay (1969) o el Eiger (1970).
Más allá de los Alpes
En 1971 empezó a realizar primeros descensos en otras cordilleras del mundo, además de continuar con su actividad en los Alpes: el Monte Hood en las Cascades de Oregon y las Grandes Jorasses (1971), el Denali (1972), el Mont Blanc (1973)…
Su primera experiencia en las grandes montañas de Asia llegó en 1976, cuando realizó un primer intento al Nun Kun (7.135 m), en el Himalaya indio. Culminó ese descenso el año siguiente, convirtiéndose en la primera persona en descender esquiando desde la cima de un sietemil.
Los ochomiles
La primera vez que alguien se había calzado unos esquís por encima de los 8.000 metros fue en 1970, cuando el japonés Yuichiro Miura fue filmado para la película The Man Who Skied Down Everest.
En 1979, Sylvain Saudan realizó un intento en el Dhaulagiri, pero una avalancha que provocó tres muertos terminó con la expedición. Esa misma temporada, el francés Yves Morin logró bajar esquiando todos los tramos del descenso del Annapurna a lo largo de la expedición. Sin embargo, en el intento definitivo desde la cumbre falleció cuando se encontraba a unos 6.600 metros. En 1981, los austríacos Josef Millinger y Peter Woergoetter esquiaron casi todo el Manaslu, aunque empezaron a hacerlo unos 30 metros por debajo de la cima.
El primer descenso completo desde la cima de un ochomil llegó en 1982, en la siguiente expedición de Sylvain Saudan. El suizo optó por el Gasherbrum I y realizó una bajada impresionante del Gasherbrum I que, según las crónicas de la época, le exigió unos 3.000 saltos con giro para resolver la larguísima pendiente de 50º de la cara norte, y a pesar de la avalancha que se desencadenó justo delante suyo.
En los años siguientes, todavía dejó huella con un descenso en el Monte Fuji (Japón), en 1986.








