Caminando el pasado mes de noviembre por el remoto Valle Bader, a los pies del macizo de Torres del Paine, Seba Pelletti descubrió una prometedora línea en “una secuencia de sombras y nieve” en la cara este de La Espada. En dos pegues realizados junto a Hernán Rodríguez, han abierto Arma de doble filo (800 m, 5.11+, A1), una ruta directa y muy estética.
La cordada lanzó su primer intento a principios de febrero. Tras visualizarlo desde la base de la pared, el itinerario vertical estaba más o menos claro hasta que se perdía en el headwall, que “seguía siendo un misterio por resolver”, apunta Pelletti. Se trata de una ruta que discurre en paralelo a la Sudafricana de 1971, por la que se llevó a cabo la primera ascensión de La Espada “en los tiempos de la real Patagonia”.
Resolviendo el misterio
Tres semanas después de aquella primera toma de contacto con el muro, Seba Pelletti y Hernán Rodríguez regresaron para tratar de resolver el misterio terminar el trabajo hasta la cumbre. Pelletti describe el tramo clave de la vía como “una fisura entre dedos y manos de 100 metros que serpenteaba por esta placa de granito dorado, dándonos paso al filo somital; es la magia que me hace volver a este estilo de escalada”.
Por su parte, Hernán Rodríguez hace este relato de la parte alta de la ruta:
A seis largos de la cumbre nos topamos con un headwall impresionante. Granito naranja y muy vertical. Desde el pie de vía logramos ver esta única fisura que atravesaba todo el headwall de izquierda a derecha y abría el camino a la cumbre. Dos largos verticales bien picantes (A1/5.12?) y luego otros dos largos en travesía hasta dar la vuelta y entrar en un sistema de diedros que nos dejó casi en la cumbre. 150 metros más de ensamble en terreno fácil y cumbre en una tarde increíble sin nada de viento. Tremendo escenario en medio del corazón del Paine.
Un nombre con sentido
Seba Pelletti y Hernán Rodríguez decidieron bautizar su nueva ruta como Arma de doble filo, un nombre apropiado para el lugar y con mucho sentido, pues se trata de “una metáfora para la montaña misma, nuestras ambiciones, el equipo técnico, y mucho más… también para seguir con la temática de nombres relacionadas a espadas en la cara este”.










