Steve McClure, una de las figuras destacadas de la deportiva británica, ha completado su proyecto en Kilnsey (Yorkshire). Dos años de progresión a través de agarres mínimos, de regletas improbables, han alumbrado una de las líneas más duras en territorio anglosajón, Northern exposure, que Steve ha cotado como 9a/a+. La línea fue originalmente una obra de Steve Dunning, quien dejó la cadena en mitad de una pared sin otra definición que «vacía». Hasta ahí 8b+, pero McClure «tiró» de psicología y músculo para añadir una última sección que llegase hasta el final de la pared.
Y a sus 37 años (1970), lo ha logrado, utilizando solo uno de los seguros de su «variante» expuesta (no pudo chapar los otros dos) y superando unos últimos metros en los que ni tan siquiera puedes coger magnesio. Al segundo intento del día, Steve tumbaba otra de sus «proposiciones impracticables» y le daba un grado que puede atraer las miradas de algunos de los grandes «friquis» del momento. Siempre que tengan ganas de lluvia y de pasar miedo aferrándose a presas que «no superan el ancho de un CD».
«Siempre creí que la línea sería más dura que Overshadow (9a+), pero puede que finalmente no lo sea. O puede que haya tenido suerte al resolver», concluía McClure, comparando su reciente encadenamiento con el de la línea que tumbaba en mayo de 2007 en Malham Cove. Otro caramelo de McClure para los aficionados al sabor con matices de la roca británica.
Vídeo de McClure en Northern exposure (9a/a+)








