Matteo della Bordella es un escalador y alpinista muy prolífico. Sus aperturas de vías y rutas alpinas suelen destacar por su personalidad y originalidad, ya sea en roca caliente, en entornos de alta montaña, alpinos e incluso en altitud. Por eso, cuando alguien como él asegura que acaba de hacer “la vía más dura que he abierto y escalado jamás, una verdadera joya”, no hay más alternativa que atender bien a lo que explica.
La línea en cuestión se encuentra situada en el Valle dell’Orco italiano; se llama Il Bombarolo, y presenta unas credenciales que se resumen en seis largos que recorren unos 170 metros con una dificultad máxima de 8c. Matteo della Bordella ahonda en su opinión sobre esta vía: “Recientemente, he sentido una especie de paso adelante en mi escalada, que ha hecho que el segundo largo pasara de ‘imposible’ a en realidad ‘factible’, después de como 13 días de intentos”.
Il Bombarolo fue abierta hace dos años por el propio Matteo della Bordella y Giacomo Neri. Este otoño se han dedicado a fondo a intentar la liberación, que finalmente realizaron el pasado sábado en modo cordada, es decir, que entre los dos han escalado en libre todos los largos de forma consecutiva. Concretamente, Matteo della Bordella fue de primero en el L2, el más duro y graduado como 8c mientras Giacomo Neri lideraba el resto (otros cinco largos de hasta 8a), tot en el día. Della Bordella explica que se ha decidido por la propuesta de 8c a causa de esa sensación de ‘imposible’ que tuvo inicialmente y por la cantidad de intentos que ha tenido que hacer antes de resolver el largo en cuestión.


La vía traza un dibujo peculiar en la pared. Y es que en su búsqueda por “la línea más lógica y más fácil de debilidad, con apenas unas pocas presas minúsculas sobre un escudo compacto”, el tercer largo comienza ganando cinco metros para después escalar otros quince metros hacia abajo.
El estilo de la apertura
Matteo della Bordella ha querido precisar el estilo utilizado en la apertura, pues para él es un detalle muy importante. El escalador italiano apunta que “la vía fue abierta desde abajo, escalando en libre todos los movimientos a medida que abríamos y taladrando colgados de ganchos. Solo hicimos una excepción en un único punto (el crux) donde colocamos un pecker entre un parabolt y el siguiente”.
En este sentido, añade que “el estilo de la apertura es un tema muy importante para mí, que cuando era joven me sentí inspirado por escaladores como Rolando Larcher y Beat Kammerlander y adopté su estilo al abrir mis vías con Fabio Palma. Hoy en día a menudo vemos vías abiertas desde arriba, ayudándose de los parabolts o usando todo tipo de trucos… Creo que es importante decir cómo ha sido abierta una vía y no solo su grado máximo”.












