SUDÁFRICA

James Pearson y Caroline Ciavaldini exploran la escalada clásica en Rocklands

Descubren un sorprendente potencial para escalar con cuerda y seguros flotantes en una de las mecas del búlder mundial. Destacan las líneas de dificultad media, de entre 6a y 7b+, y de entre 15-25 metros aunque también las hay de centenares de metros.

Autor: Desnivel.com | 2 comentarios | Compartir:
James Pearson y Caroline Ciavaldini en la isla de la Réunion  (Damiano Levati/Ricky Felderer/ The North Face)
James Pearson y Caroline Ciavaldini en la isla de la Réunion

Rocklands no necesita presentación. Todo el mundo sabe que es una de las mecas del búlder mundial, destino de peregrinaje bloquero durante el caluroso verano del hemisferio norte. El célebre Fred Nicole tiene buena parte de culpa en ello, pues fue él quien se encargó de ir desarrollando las líneas de búlder del lugar, desde que lo visitó por primera vez en 1996 y en viajes regulares durante los diez años siguientes. Pero poca gente conoce que antes que el búlder, en Rocklands durante los años 90 dominaba la deportiva; y que los pioneros de la escalada en el lugar habían practicado principalmente la escalada clásica.

Siguiendo las recomendaciones de unos amigos, James Pearson y Caroline Ciavaldini decidieron visitar Rocklands por primera vez en un viaje de tres semanas entre junio y julio. La pareja franco-británica es bien conocida por sus escaladas de vías con cuerda, principalmente de líneas de varios largos en las que se aúnan la dificultad extrema y un nivel de compromiso indudable. Así pues, más que dar caña a sus crashpads, viajaban con la intención de descubrir el potencial de escalada clásica de Rocklands.

Mucha, mucha, mucha roca

«Siempre había asumido que Rocklands sería un poco como Fontainebleau, sin el bosque… ni los franceses. Lo que quiero decir es que pensaba que Rocklands estaría lleno de inacabables campos de bloques, repartidos alrededor de un llano desértico, con miles de bloques preciosos esperando ser escalados», admite James Pearson. Pero la realidad con que se encontró es muy diferente: «En realidad, está hecho de roca de todas las formas, medidas y formaciones, desde bloques hasta acantilados y grandes paredes de varios largos».

La calidad de la roca es también perfecta para la escalada tradicional, cuarcita compacta pero a la vez con fisuras, agujeros y presas… «La escalada aquí puede tomar cualquier estilo, desde festivales de resistencia en desplomes hasta técnicos búlders entre buenos reposos», aporta Pearson, quien además asegura que «decir que hay miles de vías para hacer no es una exageración».

De esa ingente cantidad de vías, «el mayor potencial corresponde en realidad a vías de grado medio«, dice el británico, como de entre 6a y 7b+, que se benefician de protecciones generalmente buenas. Sobre la actividad desarrollada por ellos durante estos días, James Pearson explica que «escalamos varias nuevas vías repartidas en tres zonas separadas, pero por el camino a cada una de ellas pasamos por incontables otras paredes con muy buena pinta. Normalmente, de entre 15 y 25 metros de altura, y a veces hasta algunos centenares de metros, estos muros son un paraíso para nuevas vías y están esperando ser descubiertos».


 
Comentarios
2 comentarios
  1. Prueba la clásica! Respeta la diversidad! Luego confirmame 7b+ si es grado medio 😀

  2. Qué fotos, qué sitio, qué envidia!!!! Yo me dejaría de seguros flotantes y metería bolts en las vías de bordillo.

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.