Ignacio Mulero sigue bien activo en Patagonia. El escalador madrileño concluyó su 2024 con una nueva vía en El Mochito, abierta haciendo cordada con el argentino Matías Korten, quien la tenía pendiente a medio escalar. Se llama Eternal Flauta y consta de 220 metros de recorrido, con dificultades de hasta 7a+.
El Mochito
Según explica Rolando Garibotti en PATAClimb.com, El Mochito es una pared relativamente pequeña –en comparación con sus vecinas– situada justo encima del campamento Niponino, en el macizo del Cerro Torre. Desde los años ochenta se han ido abriendo una serie de vías, entre las que destaca The Long Run de Marko Prezelj, Stephen Koch y Dean Potter (2006) y que formó parte de una cabalgada que unió también las cimas del Mocho y el Cerro Torre.
Entre dichas vías, el argentino Matías Korten trazó en solitario en 2019 El camino del guerrero (680 m, 6b, A1). Buen conocedor de la pared, empezó a abrir otra ruta nueva, a la derecha de la No bad weather de Jeremy Collins, Renan Ozturk y Cedar Wright (2009). Esa línea quedó pendiente, hasta que llegó Ignacio Mulero y el último aliento de 2024.


La improvisación funciona
“Tuve el privilegio de terminar mi segunda vía en El Mochito con un compañero, ¡y qué compañero! ¡Este tío es un máquina!”, se expresaba Matías Korten en redes sociales el 1 de enero, recién bajados de las alturas.
Ignacio Mulero cuenta que era “una ventana en la que no tenía muchos planes, ¡la improvisación siempre funciona!”. La ventana era realmente corta, de apenas un día. Los dos escaladores usaron esa jornada buena para llevar a cabo la aproximación y se pusieron a escalar “un día en el que en las montañas altas daban ya viento, y de ahí nuestra elección”.
Les salió todo redondo y consiguieron acabar de abrirla y liberar todos los largos. “Una bonita vía”, resume Mulero.
Matías Korten quiso dedicar el nombre de la vía “a unos músicos que a veces andan por el valle…” Así explica lo de Eternal Flauta.
Ignacio Mulero y su inmersión patagónica
Ignacio Mulero está viviendo desde principios de diciembre su segunda experiencia en Patagonia, después de su exitoso debut el año pasado. Entonces repitió el Filo Sureste del Cerro Torre con Marc Toralles y Tasio Martín y firmó la primera ascensión de Arigato Chaltén en El Mocho.
Hace aproximadamente un mes, completó la repetición de Condorito (500 m, 7c, A2) en la cara sur de la Aguja St. Exupéry, junto con Bauti Gregorini y Pol de Domènech.










