Filip Schenk ha accedido al club del 9b. El escalador italiano de 25 años, que acreditaba hasta ahora varias repeticiones de vías de 9a como la mayor dificultad en su libreta, se ha anotado la repetición de Erebor 9b en Arco.
“El estrés, la ansiedad, el perfeccionismo y algunos contratiempos formaron parte de este camino, pero al final cada momento valió la pena por experimentar estas emociones. ¡Qué viaje tan loco!”, resumía él mismo en sus redes sociales.
Un viaje que comenzó en otoño del año pasado, cuando puso por primera vez las manos en la vía y realizó los primeros intentos. Le vio color y tuvo Erebor en su mente durante toda la temporada de competiciones de este año, pensando en la llegada del otoño de nuevo. Al llegar el mes de noviembre, llevó a cabo algunos entrenamientos específicos y regresó a Arco para centrar todos sus esfuerzos en ella. El día 8 de noviembre completó el ciclo con el encadenamiento.
La roca no es el hábitat natural de Filip Schenk, más habituado al plafón y las competiciones. Habitual de las pruebas internacionales, este año subió al tercer escalón del podio de la Copa del Mundo de Dificultad de Chamonix.
Una línea con historia y controversia
Erebor fue equipada por Stefano Ghisolfi, quien realizó la primera ascensión en enero de 2021. Aunque originalmente la propuesta original de grado se situó en el 9b/+ que Laura Rogora mantuvo al llevarse la primera repetición y primera femenina de tal dificultad en todo el mundo, posteriormente Adam Ondra propuso dejarla en 9b. Aquello levantó cierta controversia, al ser desposeída la italiana del honor de haber hecho el primer 9b/+ femenino.
Esa cotación, de todos modos, se ha conservado por el consenso de sus siguientes ascensionistas. Entre la nómina de repetidores figuran nombres como los de Jakob Schubert, Stefano Carnati, Gabriele Moroni o Gio Placci.









