Caroline Ciavaldini ha completado otra ascensión remarcable que incluir en su lista. La escaladora francesa y madre de dos criaturas ha encadenado Greenspit 8b/+ trad en Valle dell’Orco. La legendaria línea de Didier Berthod ha sido el capítulo final de un proceso de preparación específica y perfeccionamiento de la técnica de escalada en fisura.
El desafío personal de Caroline Ciavaldini para este 2024 consistía en mejorar su nivel en la escalada de fisuras. Ha dedicado muchísimo tiempo este año en conseguirlo e incluso instaló una fisura artificial en su jardín para entrenar sin perder de vista a sus hijos. También llevó a cabo un viaje para entrenar en el rocódromo de Tom Randall, especialista en fisuras del Reino Unido y miembro de los Wide Boyz.
El objetivo sufrió un importante revés en el mes de mayo, cuando Caroline Ciavaldini se lesionó en una pierna mientras realizaba intentos en Greenspit. Sin embargo, pudo sobreponerse a ello y, una vez recuperada, ha regresado en otoño a los Alpes italianos para finalmente hacerse con la repetición el pasado domingo 3 de noviembre.
“A principios de septiembre empecé a intentar Greenspit de nuevo, después del par de sesiones que hice en mayo”, explica ella misma. Lo primero que tuvo que hacer fue refrescar los movimientos, pues los métodos habían caído en el olvido.
Cambio de mentalidad
Según apunta Caroline Ciavaldini, el domingo era su cuarta jornada de este otoño en la vía y no pensaba que hubiera llegado todavía la hora de encadenar. “Me sentía presionada y gruñona, calenté y no me sentía muy bien; no pensaba que estuviera lista”, señala.
Sin embargo, se dio cuenta que todo aquello estaba más en su mente que otra cosa y se esforzó en cambiar de mentalidad y afrontar el reto con mayor optimismo. “En mi primer pegue, conseguí marcar una nueva punta de altura antes de caerme”, cuenta.
No dejó escapar la oportunidad de lanzar una segunda tentativa:
En mi segundo intento del día, logré pasar la primera sección hasta llegar al reposo, algo que nunca antes había hecho dos veces en un mismo día. En el reposo, pude despejar mi mente; conocía la segunda sección como la palma de mi mano, ya que había pasado muchas noches recientes visualizando cómo escalarla. Así que simplemente dejé que mi cuerpo hiciera lo que sabía hacer. Todavía tenía los pasos clave por delante, pero avancé con la mente en blanco, y lo siguiente que recuerdo es que ya había llegado al reposo después del último crux. Solo me quedaban un par de movimientos por hacer, y no quería estropearlo. Ahora empecé a sentir un poco de presión. Había decidido protegerme con un solo friend para esta última sección, que coloqué bastante rápido. Por un momento, imágenes de esa pieza soltándose y yo cayendo al suelo frente a mis hijos pequeños cruzaron fugazmente por mi mente. Logré bloquear esos pensamientos y hacer esos últimos movimientos. ¡Lo había logrado!
Tercera mujer en Greenspit
Caroline Ciavaldini es la tercera escaladora capaz de encadenar esta vía clásica de fisura, cuya primera ascensión correspondió a Didier Berthod, quien la encadenó en 2003 con los seguros flotantes previamente colocados. Dos años después, regresó al lugar de los hechos para finalmente escalar la vía poniendo los cacharros. De ahí salió su propuesta de grado de 8b+.
Barbara Zangerl realizó la primera muesca femenina en 2020, diez años después de haberla visto por primera vez. La segunda femenina llegó hace menos de un mes y corrió a cargo de la francesa Laura Pineau.










