Janja Garnbret no suele prodigarse demasiado en la roca. Estar al máximo nivel (o un poco más allá) en el circuito de competiciones internacionales tanto en búlder como en dificultad la mantiene muy ocupada en el gimnasio y el rocódromo, más incluso en un año olímpico como este 2024. Antes de que se instale en la villa olímpica en agosto para intentar lograr su segundo oro, la campeona eslovena ha pasado estos días por París para atender a compromisos con su patrocinador y no ha desaprovechado la oportunidad de visitar Fontainebleau por primera vez.
El Big 5 del Cuvier Rempart
Para esa jornada de descubrimiento, y acompañada por su entrenador Roman Krajnic, Janja Garnbret se fijó en una serie de problemas del Cuvier Rempart apodados de forma conjunta como el Big Five. Se trata de tres líneas de 7C, una de 7C+ y otra de 8A localizadas en el mismo sector y que casi invitan a hacerlas de forma consecutiva.
Así al menos le pareció a algún bleusard tiempo atrás y la ex competidora Melissa Le Nevé estuvo de acuerdo, realizando la primera femenina en 2015, cuando todavía era uno de los nombres a tener en cuenta en el circuito internacional de bloque.
Los cinco en el día
Pero Janja Garnbret no tenía el tiempo de planear este desafío como un reto de varios días, cosa que, por otra parte, tampoco hubiera significado un logro demasiado reseñable para ella. Así que, ¿por qué no sacar partido de una buena jornada de entrenamiento al aire libre e intentar los cinco en el día? Quizás no son grados extremos pero sí presentan una considerable dificultad técnica y exigen mucho a los dedos de los escaladores.
El plan consistió en empezar con los tres problemas de 7C, todos ellos obra del histórico Jacky Godoffe en los años 80 y 90. El primero de ellos, el más físico de todos, Big boss 7C. A continuación, Fournis rouges 7C con su fisura diagonal y sus romos en la parte de arriba. Y luego el estético Tristesse 7C, donde hay que mantener la concentración hasta arriba del todo, debido a su altura.
Para concluir una jornada redonda, Janja Garnbret todavía tenía pendientes los dos problemas más duros, que comparten inicio y también el clásico estilo de Fontainebleau, donde es obligado ser capaz de quedarse en romos poco menos que imposibles. Según el relato de Roman Krajnic en redes sociales, la eslovena se puso primero con la línea que va hacia la derecha, Atrésie 8A de Pierre Gonzales. Finalmente, se puso con la línea que se dirige a la izquierda, Big golden 7C+ de Olivier Carrière.
«No está nada mal para su primera vez en Fontainebleau», concluía su entrenador.














Bueno, evidentemente la chica genera expectación y encima no se prodiga mucho por ahi, así que cuando lo hace los medios aprovechan. Pero se reporta también cuando los hombres menos conocidos lo hacen en un día, así que no será ni tan común ni tan dramático
https://www.ukclimbing.com/news/2024/03/climbing_the_fontainebleau_big_five_in_a_day-73626
Chica 273 en hacerlo.
El Marketing es un Imperio.
Escalada corrupta.