En 1954, los italianos Lino Lacedelli y Achille Compagnoni culminaron la primera ascensión de la segunda montaña más alta del planeta. Formaban parte de una expedición de aquel país que se adjudicó uno de los mayores logros alpinísticos de la época. Para celebrar el 70 aniversario de la efeméride, el Club Alpino Italiano (CAI) ha organizado una expedición íntegramente femenina, compuesta por cuatro alpinistas italianas y otras cuatro pakistaníes.
Con este hermanamiento, el CAI pretende también poner de manifiesto la estrecha relación con la comunidad local. Al frente del equipo figura el histórico Agostino Da Polenza.

Ya en el campo base
El grupo está formado por ocho alpinistas con mayor o menos experiencia en las grandes montañas. Por la parte italiana figuran Anna Torretta, Federica Mingolla, Silvia Loreggian y Cristina Piolini, mientras que por la parte pakistaní se hallan Samina Baig, Amina Bano, Nadeema Sahar y Samana Rahim.
Se reunieron en Islamabad el 16 de junio y empezaron el tránsito hacia el Karakórum, vía Skardu y Askole. El 21 de junio dieron inicio al trekking de aproximación que, en siete jornadas, las llevó hasta el campo base del K2.
Una vez allí, la expedición dedicó los dos primeros días a organizar el material y reponer fuerzas después de la aproximación para comenzar a trabajar en la montaña lo antes posible. El primer objetivo será reconocer una parte de la ruta mientras avanzan en el preceptivo proceso de aclimatación a la altura.
El 29 de junio, Federica Mingolla, Silvia Loreggian y Cristina Piolini realizaron un transporte de material junto con el porteador de altura Ali Durani hasta los 5.400 metros, donde dejaron un depósito.
Vertiente científica
La expedición tiene también un importante contenido científico. Por un lado, la doctora del equipo, Lorenza Pratali, tiene previsto realizar repetidamente varias pruebas como ecografías pulmonares y cardíacas, análisis cognitivos, ecografía del nervio óptico y verificación del peso corporal para ir evaluando el efecto de la altitud en las alpinistas.
Por otro lado, el equipo tiene previsto estudiar la nieve y el hielo del Karakórum, con el objetivo de comprender la incidencia del cambio climático en la región.









