Jonas Schild, Stephan Siegrist, Kaspar Grossniklaus y Hugo Béguin han regresado del Himalaya indio con una nueva ruta bajo el brazo. Se trata de la primera ascensión conocida de la arista suroeste del Bhagirathi III (6.454 m) que el cuarteto emprendió después de haber renunciado al Shivling, que era el principal objetivo de su expedición.
Tercer revés en el Shivling
Stephan Siegrist y Jonas Schild llevan desde 2021 con el Shivling (6.543 m) en la cabeza. Aquel otoño, empezaron a trazar una nueva ruta en su cara sur, pero se tuvieron que retirar por encima de los 6.000 metros cuando su compañero de expedición empezó a mostrar síntomas de mal de altura. El año pasado, volvieron al Himalaya indio con Andy Schnarf, pero tuvieron que optar por un plan B y en lugar de regresar al Shivling abrieron Between two parties (350 m, 7b/A3) en la evidente proa de un pilar de 4.950 m que bautizaron como Kirti-Nose.
Este año, el Shivling volvía a estar una vez más en su programa cuando emprendieron el viaje a tierras indias, acompañados por Kaspar Grossniklaus y Hugo Béguin, flamante nuevo Piolet d’Or 2024. A ese objetivo dedicaron buena parte de sus esfuerzos. Tuvieron que hacer frente a notables dificultades debido a la nieve fresca ya desde la aproximación al CB (4.600 m), aunque fueron progresando adecuadamente.

Pronto pasaron una noche a 5.400 m y en su intento de cima progresaron directamente hasta el C1 (5.700 m) para permanecer el mínimo tiempo posible en la peligrosa parte baja de la montaña, amenazada por continuos desprendimientos de roca. El objetivo del segundo día era escalar los siete largos del empinado pilar que conduce al C2 (6.000 m). Lo lograron incluso escalando en libre, cuando tres años atrás tuvieron que tirar de artificial.
Sin embargo, la historia se repitió exactamente igual que tres años antes y exactamente en el mismo punto de la ascensión: Kaspar Grossniklaus empezó a vomitar tras la cena, mostrando signos de mal de altura. Esperaron a ver cómo evolucionaba durante la noche, pero cuando lo despertaron de madrugada vieron que no había mejorado y tomaron el camino de regreso al campo base.

Plan ‘B’ de Bhagirathi III
Stephan Siegrist y Jonas Schild decidieron plantar cara a la desmoralización y la frustración por tener que abandonar su proyecto una vez más. Propusieron a sus compañeros la ascensión de la arista suroeste del Bhagirathi III, que habían explorado atentamente desde el campo base.
Cuatro días después de bajarse del Shivling, cruzaron el glaciar Gangotri y ascendieron directamente hasta los 5.600 m del Bhagirathi III, donde encontraron un preciosos vivac en el que pasar una fría noche en tienda. Al amanecer, cruzaron una serie de neveros hasta el inicio de la arista, donde comienza “la banda de roca oscura que constituye la parte superior del grupo Baghiratti, famosa por su fragilidad”, según relata Jonas Schild.

El alpinista suizo continúa describiendo el progreso del equipo:
Ganamos altura con una escalada moderada pero extremadamente quebradiza, con dificultades que oscilaban entre el cuarto y quinto grado. El mayor desafío era encontrar agarres y apoyos medianamente compactos para sostenernos y trazar una buena ruta a través del mar de roca frágil. Cuidadosamente pero de forma constante, avanzamos bien, y al mediodía nos abrazábamos felices en la cumbre.
El descenso fue rápido y fácil, con un par de rápeles, y esa misma tarde nos recibieron calurosamente el resto de nuestro equipo en el campamento base. Así todos pudimos cerrar una expedición exitosa, con buen clima, y siempre queda India como una aventura en sí misma, incluso más allá del alpinismo.










