YA SE ENCUENTRA EN KATHMANDÚ

Javier Camacho: “Todos en el Everest estábamos angustiados por si se producía otro alud”

El fotógrafo turolense Javier Camacho estaba en el campo base del Everest cuando se produjo el terremoto. Fue evacuado en helicóptero a Lukla y desde allí nos contaba ayer, martes, la dureza de la experiencia vivida. Hoy ha conseguido viajar hasta Kathmandú.

El alpinista y fotógrafo Javier Camacho antes de partir a intentar el Lhotse y vivir la tragedía ocurrida en el campo base del Everest el 25 abril 2015.  (© Javier Camacho)
El alpinista y fotógrafo Javier Camacho antes de partir a intentar el Lhotse y vivir la tragedía ocurrida en el campo base del Everest el 25 abril 2015.
Darío Rodríguez | No hay comentarios |

Al fotógrafo turolense Javier Camacho, residente en Pamplona y miembro de la Asociación Española de Fotógrafos de la Naturaleza (AEFONA), y a su compañero de escalada, el asturiano Ricardo Fernández, les sorprendió el terremoto en el campo base del Everest. Tenían la intención de afrontar la ascensión del Lhotse -cuarta montaña más alta del mundo- sin oxígeno artificial.

Hablamos con Camacho sobre los acontecimientos de los últimos días. Él se encuentra en Lukla Kathmandú en estos momentos esperando un vuelo que le lleve a Katmandú España.

¿Cómo viviste la avalancha?
Estaba en la tienda de campaña, sentí un pequeño temblor y cuando abrí la cremallera de la tienda vi que venía una avalancha muy grande. No me dio tiempo a mucho más. Me puse las zapatillas y eché a correr, como todos, para encontrar un sitio donde estar seguro. Fue un momento bastante dramático.

«Un montón de nieve polvo pasó por encima de nosotros. El tiempo se me hizo muy lento»

¿Dónde te protegiste?
En una especie de colina de piedras. Un montón de nieve polvo pasó por encima de nosotros. El tiempo se me hizo muy lento, pero no sé cuánto pudo ser. Luego estaba todo blanco.

¿Os disteis cuenta enseguida de que había sido algo grave?
Sí, porque había llegado hasta donde estábamos nosotros, lejos del Pumori. Nos encontrábamos en el otro extremo del glaciar, cerca del Khumbu. Si a nosotros llegó todo eso, al otro lado tuvo que ser exagerado. Por eso nos dimos cuenta enseguida de lo que luego se confirmó.

¿La gente que se resguardó en las tiendas fue la peor parada?
Salvo que te protegieras en alguna piedra grande y muy sólida, el resto de sitios daban igual porque la avalancha fue muy grande.

«Había japoneses, chinos y sherpas (heridos), es lo que más vi»

¿Cuántos fallecidos hay?
No lo sé ni lo he querido preguntar. Había muchos porque yo vi bastantes. A la gente le pilló la avalancha en todos los sitios: en el campo 1, en el campo 2 [no hubo víctimas en estos campamentos], a algunos sherpas entre el campo base y el campo 1…

¿Había más sherpas afectados o extranjeros?
Me dio la sensación de que había más sherpas afectados. Había japoneses, chinos y sherpas, es lo que más vi. Extranjeros de otros sitios, muy pocos.

¿Cómo fueron las siguientes noches?
Al margen del terremoto, había avalanchas muy frecuentes. Había mucha inestabilidad en los glaciares. En la parte del hombro del Everest hay unos glaciares colgantes y teníamos mucho miedo de que cayeran. Las siguientes noches salíamos corriendo cada dos por tres, como estaba oscuro no sabíamos de dónde venían los ruidos…

¿La sensación era angustiosa?
Era una ratonera. Estaba el Khumbu, el Lhotse que también tiene seracs y hubo algún alud…Todos los que estábamos allí estábamos angustiados por si se producía otra avalancha.

«No hay forma de salir ni sé cuándo lo haré»

A ti te pudieron evacuar relativamente rápido…
Me evacuaron en helicóptero porque tenía una herida en la mano que me hice cuando me intenté resguardar del alud. Luego estuve ayudando en las tareas de traslado de heridos y me llené bastante las manos de sangre. Después vi que a algunos de los heridos los trasladaban con guantes porque podían tener enfermedades infecciosas. Por eso me evacuaron, para tomar medidas rápidamente porque había riesgo de que me hubiera contagiado de algo grave.

¿Cómo es la situación en Lukla?
Aquí no se puede volar, no sabemos cuánto durará esto. Aquí y en las poblaciones hasta el campo base se veían desprendimientos de roca y poblaciones derribadas. En Lukla no hay mucho. Ahora ya me da igual estar aquí un día o diez, no hay forma de salir ni sé cuándo lo haré, pero es lo que hay.

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