Pocas historias recientes han conmocionado tanto al mundo del himalayismo como la de Hillary Dawa Sherpa. El experimentado guía nepalí, desaparecido durante seis días en el Everest y dado prácticamente por muerto por compañeros, rescatadores y familiares, fue encontrado con vida ayer jueves 4 de junio cuando descendía por sus propios medios hacia el campo base.
Su supervivencia ha sido calificada de milagrosa incluso por veteranos sherpas acostumbrados a desenvolverse en uno de los entornos más hostiles del planeta.
La última vez que fue visto
Hillary Dawa Sherpa, de 52 años, trabajaba esta primavera para la agencia Himalayan Traverse como guía de un cliente polaco. El 29 de mayo, tras alcanzar las zonas altas de la montaña, inició el descenso en condiciones especialmente duras de viento, frío y agotamiento acumulado.
Uno de los últimos montañeros que lo vio con vida fue el británico Chris Thrall, exmarine y también cliente en la montaña. Según relató posteriormente, ambos descendían por encima del campo 3 cuando el nepalí comenzó a mostrar signos evidentes de agotamiento.
Chris Thrall explicó que, en un momento dado, encontró al cliente polaco de Hillary Dawa Sherpa en una situación comprometida, sin oxígeno y con síntomas de congelación. Ante la gravedad de la situación, decidió concentrar sus esfuerzos en ayudar al cliente, convencido de que el sherpa, por su enorme experiencia, podría continuar descendiendo por sí mismo. Fue la última vez que alguien lo vio.
Desaparecido en la montaña
Cuando Hillary Dawa Sherpa no llegó al campo base junto al resto de expedicionarios comenzaron las alarmas. Los intentos de localizarlo mediante helicóptero resultaron infructuosos y el paso de los días redujo rápidamente las esperanzas de encontrarlo con vida.
En el Everest, permanecer desaparecido durante casi una semana suele equivaler a una sentencia de muerte. La exposición prolongada al frío extremo, la deshidratación, las congelaciones y la falta de oxígeno convierten la supervivencia en algo extraordinariamente improbable.
La situación llegó hasta el punto de que su familia, en Nepal, comenzó los rituales funerarios tradicionales, convencida de que había fallecido en la montaña.
Caída en una grieta
La reconstrucción posterior de los hechos ha permitido conocer qué ocurrió realmente. Durante el descenso, ya por debajo de las zonas más altas de la montaña, Hillary Dawa Sherpa sufrió una caída en una grieta cerca del campo 1, a unos 5.600 metros de altitud. Durante el accidente, perdió la mochila y las botas, quedando atrapado en el interior de la grieta.
Allí permaneció aproximadamente dos días y medio. Las condiciones eran extremas. Sin posibilidad de salir, con muy poca comida y expuesto a temperaturas bajo cero, sobrevivió gracias a un pequeño paquete de galletas que llevaba encima y al hielo que fue derritiendo para obtener agua.
Según las explicaciones ofrecidas por miembros del operativo de rescate, una pequeña avalancha y la acumulación progresiva de nieve terminaron rellenando parcialmente la grieta. Paradójicamente, aquello le proporcionó una oportunidad de escapar. Cuando el nivel de nieve aumentó lo suficiente, consiguió arrastrarse fuera y continuar el descenso.
Descenso en solitario hacia la vida
Lo más sorprendente de la historia ocurrió después. Sin botas, con congelaciones y tras haber pasado días atrapado, Hillary Dawa Sherpa continuó descendiendo completamente solo por el glaciar del Khumbu.
Durante varios días fue perdiendo altura lentamente, avanzando como podía a través de uno de los terrenos más complejos del Himalaya. Incluso llegó a escuchar helicópteros buscándolo desde el aire, aunque no consiguió contactar con ellos.
Finalmente, cuando las posibilidades de supervivencia parecían agotadas, fue localizado por miembros del Sagarmatha Pollution Control Committee (SPCC), el organismo encargado de retirar residuos y desmontar las instalaciones de la ruta normal al final de la temporada. Los trabajadores observaron una figura avanzando lentamente cerca de la Cascada de Hielo del Khumbu. Era Hillary Dawa Sherpa.
Según los testimonios recogidos tras el rescate, se encontraba prácticamente arrastrándose montaña abajo. Los miembros del equipo le proporcionaron inmediatamente comida y agua antes de organizar su evacuación en helicóptero hacia Katmandú.
Un autorescate difícil de imaginar
Los especialistas coinciden en que la combinación de experiencia, fortaleza física y resistencia mental resultó decisiva. Sobrevivir durante días atrapado en una grieta, escapar por sus propios medios y completar después el descenso hasta las proximidades del campo base constituye una secuencia difícilmente imaginable incluso para un montañero muy experimentado.
En una temporada marcada por las cifras récord de ascensiones y por el debate recurrente sobre la masificación del Everest, la historia de Hillary Dawa Sherpa ha recordado otra realidad de la montaña más alta del planeta: por encima de estadísticas y récords, el Himalaya sigue siendo un lugar donde la supervivencia depende a veces de una combinación imprevisible de experiencia, resistencia y suerte.
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