Escalar con mochila no mola, cuanto menos peso y bultos mejor, eso está claro. En escalada deportiva no la utilizaremos jamás, no tiene sentido, pero ¿qué pasa cuando queremos hacer una vía de pared, de varios o muchos largos de cuerda?
Pasa que estaremos varias horas sin bajar al suelo, aguantando frío o calor, sed, hambre, quizá incluso se haga de noche y nos quedemos sin luz para bajar al acabar la ruta. Por tanto, estaremos obligados a llevar con nosotros pared arriba todo lo necesario a fin de mitigar estas calamidades. Evidentemente en una mochila.
Pero claro, no podemos meter en ella la chaqueta más gorda, dos tuper con filetes empanados, tres botellas de litro y medio, la cartera con monedero y las botas de trekking (que todo esto lo he visto), porque con semejante peso y bulto te bajarás después del primer largo.
Para escalar hay que llevar el mínimo peso posible, puesto que tu rendimiento cae desproporcionadamente cuando te cargas de más. Esto se comprueba fácilmente: haz todas las dominadas que puedas, descansa y ponte un lastre con un tercio de tu peso corporal y prueba otra vez. Seguramente no harás un tercio menos de repeticiones, ¡probablemente ni siquiera la mitad de las que hiciste al principio!
«En vías de escalada libre de menos de 5 o 6 largos con aproximación y bajada cortas no merece la pena llevar mochila»
En vías de escalada libre de menos de 5 o 6 largos con aproximación y bajada cortas no merece la pena llevar mochila, excepto si la vía es de artificial y por tanto mucho más lenta. En el primer caso nos podemos apañar si acaso con un par de geles o barritas energéticas en el bolsillo y una botella de medio litro flexible o rígida colgada del arnés.
Un cortavientos o chubasquero ligero también se puede llevar atado a la cintura o metido en su bolsita y al arnés. Todo esto también se podría llevar en una riñonera de 2- 3 litros.
Para vías más largas, o en condiciones de mayor frío cuando haya que transportar ropa suplementaria, sí que necesitamos una mochila específica para escalar, porque no nos valdrá cualquiera.
No nos sirve cualquier mochila aunque sea pequeña, como las de trail running, pues su capacidad suele ser demasiado reducida y no presentan un diseño adaptado a este fin. Y mucho menos una grande, de 35 a 50 litros, como la que usas para otras actividades, porque abultan mucho, resultan pesadas ya en vacío, te tapan el arnés, te impiden levantar la cabeza para mirar hacia arriba, y como su capacidad es mucho mayor la llenarás de “porsiacasos”.
A menudo se ven cordadas en las cuales todos llevan mochila en vías de 3 o 4 largos. Basta con una para una cordada de 2, y aunque una cordada de 3 también se puede apañar con una sola mochila con buen tiempo, en las épocas del año más frescas irán bien dos para llevar ropa extra.
La mochila la sube el segundo, lo cual no justifica que deba llevar una demasiado pesada. De hecho te puedes cansar más escalando de segundo que de primero en vías muy verticales, acarreando ese peso adicional y recuperando el material del largo al mismo tiempo.
El primero de la cuerda bastante tiene con resolver los pasos difíciles como para complicárselo añadiendo lastre. Y una mochila más o menos grande le aumenta el riesgo de volteo y vuelo cabeza abajo en caso de caída.
Requisitos generales
Así es como debería ser un macuto específico para escalada de vías largas:
- Peso máximo de 500-600 g.
- Capacidad de 15 a 20 litros, como mucho mucho 30 l.
- Cinturón estrecho que no estorbe para manejar el material del arnés ni con la bolsa de magnesio.
- Configuración estrecha/ tubular, diseño compacto sin cintas exteriores ni bolsillos que se pueden atascar en fisuras y chimeneas.
- Hombreras finas, que no estrechas, pero con cierta rigidez y consistencia.
- Bucle superior robusto para izar con la cuerda y colgarla de las reuniones.
- Que se pueda abrir cómodamente cuando está colgada.
- Cierre de cremallera o con cordino y tanka para abrir y cerrar con una mano.
- Bolsillo interior con cierre para guardar objetos tales como llaves o el teléfono.
- Compartimento para la bolsa de hidratación.
- Espalda con acolchado ligero y sin armadura o estructura interior.
- Bucles portamaterial en hombreras o parte inferior.
- Alguna daisy chain exterior.
- Un porta piolet puede ser útil si hay nieve en la aproximación o descenso de la pared.
- Cinta de pecho con clip de silbato.
No confundir mochila de escalada con mochila para llevar el material de escalada deportiva, estas son bastante más grandes porque sirven simplemente para transportar todo el material hasta los pies de vía, no para escalar con ellas.
Y para la aproximación y la bajada, ¿cómo llevamos todo el equipo y material de una cordada en una sola mochila pequeña?
Pues una parte dentro y otra fuera. Dentro de la mochila todo lo del apartado Contenido imprescindible + el material duro como cintas exprés, friends, fisureros, anillos, frenos, reuniones y demás cachivaches.
Después nos colocaremos el arnés, pero solo abrocharemos la cintura, sin pasar las piernas por las perneras, que quedarán sueltas a un lado. Esto es para no desgastarlas con el roce al caminar.
Del portamaterial del arnés colgaremos con mosquetones el casco, los pies de gato con un mosquetón de seguro que reservaremos para sujetar allí también las zapatillas mientras escalamos, alguna botellita de agua con un cordino si no cabe dentro y algo de material, poco.
Uno de los escaladores lleva el macuto y el otro la cuerda plegada tipo mochila o en bandolera. Si llevamos 2 cuerdas las transporta el mismo o bien una cuerda cada uno, pero a uno le toca llevar también la mochila, en ese caso habrá que repartir parte del material y acarrearlo en los arneses. Cuando somos 3 el reparto es más sencillo.
Intentaremos que el calzado de aproximación sea lo más ligero posible, dependiendo del terreno, claro. Tendremos que escalar con él colgando del arnés o dentro de la mochila si cabe.
Contenido imprescindible en la mochila de pared:
- 1 teléfono móvil
- Manta de supervivencia aluminizada
- Agua
- Chubasqueros/ cortavientos (mirar antes la previsión meteorológica para la zona)
- Algo de comida
- Papel higiénico
- Mini botiquín (esparadrapo, Compeed, tiras de aproximación, analgésicos tipo Ibuprofeno o Nolotil).
- Linterna frontal ligera
- Mechero
- Navaja
Algunos de estos objetos, como el teléfono y la navaja, pueden llevarse preferiblemente en los bolsillos de la ropa. En el caso del móvil resulta imperativo llevarlo atado con un cordino, no sea que se nos caiga haciendo fotos.
El agua puede ir en una bolsa de hidratación dentro. Su gran capacidad es la ventaja, pero no es para gente escrupulosa porque hay que chupar todos de la misma boquilla.
Otra opción es utilizar varias botellas pequeñas, de medio litro, transportadas bien en la mochila o bien en el arnés, de esta forma el primero puede beber al llegar a la reunión sin tener que esperar al segundo.
Categorías de mochilas
- Mochila petate
Se trata de un híbrido entre mochila de aproximación y petate de pared, para vías largas técnicas donde será izada frecuentemente, como la Ascent 35 de Marmot o la Mescalito Haul Pack de Metolius, de 24 l.
- Mochila portamaterial
Como Metolius Multi-Loop Big Wall Gear Sling, un portamaterial con minimochila de 340 g ,donde el primero puede llevar agua y algo de ropa y comida. Grivel fabricaba una con portamaterial desmontable constituido por sus hombreras y se podían usar independientemente.
- Mochilas chaleco
Otro híbrido, esta vez la bolsa de una mochila más o menos clásica con la espalda y las hombreras de un chaleco de trail runnig. Por ejemplo, la Distance 8 de Black Diamond y Alpin Vest de Tulson Tolf.
- Mochilas plegables de emergencia
Como las de la serie Ultra Sil Day Pack de Sea to Summit, en Cordura siliconada, una de 20 l y 68 g y otra 18 l y ¡30 g! Caben en la palma de la mano, y pueden servir para llevarlas dentro de la mochila grande en actividades de varios días por si hiciera falta una mochila de ataque. Minimalismo a tope, no deja de ser una bolsa de tela con cremallera y tirantes.
- Las mochilas para escalada deportiva
El fin de este tipo de mochilas es el transporte del material de escalada hasta las vías o al rocódromo, no son «para escalar«, por tanto, su capacidad es muy superior a la de aquellas, de 40 a 55 l y pesos de 1200 a 2200 g.
La apertura suele ser total por cremallera en U y el interior está dividido en diferentes compartimentos para la cuerda, las cintas exprés, los pies de gato, material digital… y así disponer de todo ordenado. Algunas incluyen la esterilla para la cuerda.
A este segmento pertenecen por ejemplo la Rocker de Grivel, la Rambla 50 de Boreal, la Octopus 45 de Blue Ice, la Outcast 44 de Lowe Alpine, la Neon 45 a 55 l de Mammut o la Cragsmith 45 de Patagonia.
Toño Guerra Gabás
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