La cara este de la Torre Central del Paine, en el macizo de Torres del Paine (Patagonia chilena), cuenta con una nueva línea de gran envergadura. Los estadounidenses Myles Moser, Trevor Anthes y Harry Kinnard han completado la apertura de Paradigm Shift, una ruta de 36 largos que recorre la pared con dificultades estimadas de hasta VII, 5.12+ A2.
El proyecto se ha desarrollado a lo largo de dos temporadas en la pared. Durante ese lapso de tiempo, los aperturistas han pasado cerca de 70 noches en la ruta, 41 de ellas en estilo cápsula durante el intento defintivo. El itinerario cuenta con 29 largos completamente nuevos, antes de enlazar en la parte superior con la histórica vía británica abierta en 1963 por Chris Bonington y Don Whillans.
La ruta combina escalada libre exigente y tramos de artificial, siguiendo un sistema de placas compactas y fisuras discontinuas característico del granito del Paine. Según sus aperturistas, la intención fue crear un big wall moderno, con reuniones equipadas y un itinerario razonablemente limpio, para facilitar eventuales repeticiones.
Una apertura larga y comprometida
La empresa exigió una logística considerable en una pared sometida al clima cambiante de la Patagonia. Los escaladores trabajaron la línea por secciones durante dos temporadas, transportando material y montando campamentos de hamaca en la pared mientras abrían y equipaban los largos.
El resultado es una de las aperturas más largas y ambiciosas realizadas en los últimos años en el macizo del Paine, una zona donde las condiciones meteorológicas, el aislamiento y la complejidad de las paredes limitan el número de nuevas rutas.

Cuestiones de estilo
La apertura de Paradigm Shift también ha suscitado cierto debate en la comunidad. La instalación de reuniones equipadas y la limpieza intensiva del itinerario se alejan en parte del estilo más minimalista tradicional del alpinismo patagónico, aunque responden a una tendencia creciente en grandes paredes donde el objetivo es favorecer la escalada libre y la repetición de las líneas.
Con 36 largos y una dificultad sostenida, Paradigm Shift se perfila como un nuevo objetivo de big wall en Patagonia, llamado a convertirse en una de las líneas más exigentes de la cara este de la Torre Central del Paine.
Una pared histórica
La cara este de la Torre Central ocupa un lugar destacado en la historia del alpinismo patagónico. Además de la citada Bonington-Whillans de 1963, la pared cuenta con otros ejemplos de referencia del big wall.
Es el caso de la ruta Sudafricana, abierta entre 1973 y 1974 por una expedición de aquel país y liberada en 2009 por los belgas Nico Favresse, Sean Villanueva y Ben Ditto. En enero de 2023, Imanol Amundarian, Cedar Christensen y Tyler Karow la repitieron también en libre en diez días. Y fue noticia recientemente por la ascensión en menos de 24 horas que realizaron Tommy Caldwell y Siebe Vanhee.
Otra de las grandes líneas icónicas de esta vertiente es la célebre Riders on the storm, abierta en 1991 por Kurt Albert, Wolfgang Güllich, Bernd Arnold, Norbert Bätz y Peter Dittrich y liberada hace un par de años por Nico Favresse, Sean Villanueva y Siebe Vanhee. El mismo terceto belga había liberado en 2017 El regalo de Mwono, abierta en 1992 por Paul Pritchard, Simon Yates, Sean Smith y Noel Craine en la misma pared.









