Jorge Díaz-Rullo ha completado su megaproyecto en el sector Racó de la Finestra de Margalef. Ha realizado la primera ascensión de Café Colombia, de la que se sospecha que podría llegar al 9c, si bien el madrileño de momento no se ha pronunciado sobre el grado.
Ha anunciado el encadenamiento con estas palabras: «¡Todavía no puedo creer que sea real! Durante años, todo giró en torno a este proyecto. Hubo momentos muy difíciles, pero nunca dejé de soñar que era posible. Superé mis límites de todas las formas posibles. Me obsesioné con cada pequeño detalle. Trabajé más duro que nunca, intentando alcanzar un nivel que alguna vez parecía imposible. Después de 240 días, todo se alineó y mi sueño se hizo realidad. Una lucha que recordaré para siempre. Gracias a todos los que caminaron este largo camino conmigo. Y gracias CC, por convertirte en la persona que soy hoy como escalador».
Una línea extrema en el Racó de la Finestra
Situada en uno de los sectores más icónicos de Margalef, Café Colombia recorre un muro desplomado de canto pequeño y exigente continuidad, con el característico estilo de la escuela: regletas pulidas, agujeros, bidedos y secciones donde la precisión de pies resulta tan determinante como la fuerza de dedos.
La vía, equipada originalmente en la parte derecha del muro por el colombiano Anghelo Bernal, propone una escalada de resistencia extrema con un crux final especialmente complejo, donde la acumulación de fatiga convierte cada movimiento en una apuesta límite. Se trata de una línea larga, de las que obligan a gestionar tanto la energía como la mente, con reposos escasos y posiciones incómodas.
Tres años, más de cien días: el proceso
El idilio (y la batalla) entre el madrileño y Café Colombia comenzó en otoño de 2021. Desde entonces, ha invertido 240 jornadas de trabajo en la vía, un dato que ilustra la magnitud del desafío.
Lejos de una progresión lineal, su historia con la vía ha estado marcada por avances intermitentes, periodos de estancamiento y retiradas estratégicas. En palabras del propio escalador, el proceso ha estado cargado de frustración y aprendizaje, asumiendo que el fracaso forma parte intrínseca de este nivel.
Durante este tiempo, Jorge Díaz-Rullo ha ido desentrañando cada sección: encontrando métodos más eficientes, redefiniendo secuencias y, sobre todo, intentando resolver el enigmático crux final, donde parece concentrarse la clave del encadenamiento.
Por el camino, ha tachado varias combinaciones parciales y variantes de la línea, como Café Solo 9b (otoño de 2021), Carlota la colombiana 9a+ (abril de 2022) o The journey in Colombia 9a+/b (noviembre de 2022). Todas ellas le han servido, de algún modo, como banco de pruebas para afinar movimientos y estrategias.
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Enhorabuena Jorge! Qué gran luchada, qué gran victoria! Disfruta del momento máquina!
Enhorabuena!!!! Disfrútala, saboréala, recuérdala,… Eres un megacrack. Ya vendrá el grado… que tod@s sabemos cuál es…
Tremendo. Me alegro muchísimo por Jorge. Te lo has currado. Disfrútalo, da el grado que te salga de ahí e ignora todo lo demás.
Objetivamente, desde fuera, por lo que has hecho anteriormente, y por lo que has necesito invertir aquí para encadenar, no puede ser menos de 9c.
Así que, que le den a los opinólogos. Si algún día viene alguien y la decota, pues que la decote ¿Qué más da?
No te olvides de que no hay ninguna propuesta de 9c repetida, así que ninguno de los que se aventuraron sabe tampoco si pasará con las suyas ¡Pero lo hicieron!