En estos tiempos de cuantificarlo todo, de esclava búsqueda de titulares, parece que muchas veces perdemos la esencia de todo lo que hay detrás para llegar a esa noticia, a esa cadena. Como si un número y una letra pudiera definirnos como escaladores. Y nos parece que esa cifra que Wolfgang Güllich se atrevió a soñar –justo dentro de unos días hará 33 años– ha dejado incluso de tener interés. Como si hacer un 9a viniera regalado con el abono del roco. Como si no hiciera falta una ingente cantidad de tesón, esfuerzo, voluntad, resiliencia… pasión por un pedazo de roca.
Pero algún día llega una noticia de un escalador “desconocido” para el gran público que, como ese bocado de Ratatuille, nos hace acordarnos de qué va todo esto de escalar. Y esto es lo que nos ha traído Javier de la Fuente, escalador y equipador riojano de 44 años que, tras más de 30 años de escalada, tras medio centenar de 8c’s a sus espaldas, y sobre todo tras mantener viva la ilusión por su proyecto, ha conseguido anotar en su libreta su primer 9a.
Ha sido con la ruta Celedon, un 9a ubicado en la Hoya de la Leze (Álava), ideado por ese incansable forjador de retos que es Iker Pou, quien le puso el primer punto rojo en 2012. La vía –45 metrazos de resistencia extrema– suma ya más de una docena de repeticiones, entre ellas una muy reciente, la de la joven Ainhize Belar quien, a sus 18 años, se la llevó tras apenas seis intentos. Veintiséis años separan a Javier de la Fuente de Ainhize y, sin embargo, sus emociones han confluido en una misma línea. Más de la magia de este deporte.
El mismo Javi nos confiesa que «en ningún momento de mi carrera como escalador me había centrado tanto en un proyecto, dado que mi vida por circunstancias personales no dispone de mucho tiempo para ir a roca y probar mis proyectos. Trabajo 40 horas semanales en una fábrica a turnos, y esto en mi caso añade un ‘pequeño’ hándicap a la hora de centrarse en vías de este nivel.
Es cierto que llevo tiempo cerca del noveno grado, con varios 8c+/9a realizados, entre los que destaco alguna primera repetición, como Matarife, de Iker Pou en Larraona (Navarra). Vías que, a diferencia de Celedon, me han requerido menos esfuerzo físico y mental. Sin embargo, Celedon es un rutón que me ha llenado de motivación. Me he sentido inspirado y me ha hecho creer en mí y mejorar en todas las facetas de este deporte, olvidándome de prejuicios y límites que me inspiran para seguir apretando en el futuro, pase el tiempo que pase y tenga las circunstancias que tenga. Y por qué no… ¡seguir soñando!».

Antes de dar paso a otras de sus reflexiones, no queremos quitarle el derecho a su titular, que también lo tiene: Javi es el primer riojano en encadenar un 9a y, a sus 44 años, el español de más edad en hacerlo en este año (al menos, que sepamos).
¿Por qué escogiste Celedon?
Fueron varias cosas. Me la recomendó un amigo, siempre me llaman más las vías largas. Tenía muchas ganas de probar algo duro en la Leze, y cuando la vi me pareció un rutón. El ambiente de escaladores que había me motivó mucho. Y la cercanía fue un factor decisivo dado mi tiempo disponible.
¿Cuánto tiempo has estado probándola?
La probé el año pasado y pude encadenar la parte de abajo de Celedon, que supone la parte más dura de Celedón Txiki 8c+ y Activos Tóxicos, otro 8c que comparte la parte superior. Pero no me dio tiempo a encadenar Celedon completa y tuve que dejar de probarla porque se mojó. Durante el tiempo que la pude probar, había semanas que sólo podía darle un día, dos pegues. Me tocó entrenar mucho pensando en ella, ya que materialmente no podía ir todo lo que quería.
¿Qué es lo que más te ha costado de este encadenamiento?
El cuadrar todo, poder ir y estar bien físicamente el día que la condición era buena. Me ha tocado por ejemplo salir de noche, sin sentirme al 100%, días de mucha humedad y mal tacto… pero era lo que yo tenía y había que escalar sí o sí. A veces me he sentido cansado, y la moral se resiente, pero siempre me pueden más las ganas de escalar.
¿Cómo ha sido tu evolución? Creo que hiciste 8c hace ya mucho y también tienes 8c+/9a…
Este año hace 34 años que escalo. Empecé de muy joven haciendo de todo, y aunque me gustan todas las modalidades, actualmente me centro más en deportiva: escalar y equipar. Hice mi primer 8c cuando tenía creo que 21 años, con White Zombie, solo que eran otros tiempos… Luego mi primer 8c+/9a lo hice hace 8 años, con Tas-Tas, una vía también muy especial para mí, sobre todo por estar en la Cueva de Baltzola, donde he disfrutado muy buenos tiempos. En total vías de entre 8c y 8c+ tendré cerca de 50.
¿Qué significa para ti haber superado la cifra de 9a?
Es la guinda del pastel. Simplemente.
¿Hay algún escalador/a que te inspire especialmente?
La verdad que todos los escaladores que practican el deporte con pasión, sin importar el grado, que se esfuerzan e intentan superarse. En La Hoya, por ejemplo, eso ayuda mucho, hay escaladores con mucho nivel, pero sobre todo motivados. También me inspiran todos esos escaladores que, además de esforzarse en la roca y trabajar, tienen familia, porque tiene mucho mérito compaginar todo.
¿Cómo crees que han cambiado tus sentimientos hacia la escalada en todos estos años?
Me encanta escalar; me gustan los sitios tranquilos y el ambiente sano entre la gente. Más allá de eso, veo que cada vez hay más dos tipos de escaladores: el romántico y el deportista. En mi caso soy más de la vieja escuela, pero intento también aprender de todo lo nuevo que llega, creo que es fundamental abrir la mente.
Echo también de menos el respeto a la montaña (porque no es un rocódromo), y ser conscientes del camino que han abierto por delante nuestro muchos otros escaladores que hoy ni reconocemos.
Todo evoluciona muy rápido y se pierden valores que hasta la fecha yo sentía intrínsecos a este deporte. Y simplemente igual es que ahora son cosas que van separadas.

[Y un agradecimiento al fotógrafo, Philippe Joanteguy, otro escalador y equipador incombustible que, a pesar de su esguince de rodilla, se subió a echarle unas fotos a Javi. Y es que recordamos que detrás de cada gran encadene siempre hay… ¡un gran amigo/a que nos asegura (y tira fotos)!]









Totalmente de acuerdo. Familia, trabajo, edad… Mucho mérito. Si además usara casco…ya sería alguien en quien verme/reflejarme al 100%.
Enhorabuena!!!
Buena entrevista, me hubiera gustado saber un poco más de Javi de la Fuente.
Yo no soy escalador, soy simplemente montañero, pero admiro a todo aquel que se supera a sí mismo, especialmente a partir de cierta edad y con familia a la espalda. Con 60 años y una madre enferma de Alzheimer a la que cuidar, soy un experto en limitaciones.
Enhorabuena por ese logro, Javi.