Jacopo Larcher y Barbara Zangerl realizaron el pasado viernes 20 de junio la primera ascensión en libre de un proyecto exitente llamado Next generation en la zona del Rätikon (Austria). Situada en la cara oeste del Zwölferkopf, la vía fue equipada en 2018 por Pio Jutz, Christian Fritz, Klaus Müller y Christof Thaler.
En aquel momento, los aperturistas no consiguieron escalar en libre el largo clave, estimado en 8b+, y dejaron el proyecto abierto. Next generation consta de 170 metros de longitud, que supera en seis largos cuyas dificultades son: 7a, 8a+, 8b+, 7b+, 7c+ y 6c.
La pareja reconoció la ruta por primera vez durante un día en 2022 y se la guardó en la memoria para un futuro. Ese futuro llegó hace un par de semanas, cuando regresó a Next generation con la intención de darle un intento serio. Tras una jornada trabajando los largos clave, Jacopo Larcher y Barbara Zangerl lograron realizar la primera en libre.
Big wall en miniatura y de km 0
Una vez completado el desafío, Barbara Zangerl comentaba que Next generation “es probablemente el big wall en miniatura más cercano a nuestra casa —aun así, está bien arriba en las montañas. El acceso desde nuestro apartamento hasta la base lleva unas tres horas, lo que hace que sea un día bastante exigente”.
Para ella, “la escalada es simplemente increíble en esta pared perfecta de caliza”. Y explica que “con las temperaturas subiendo en los valles, sentimos que era el momento perfecto para regresar y darle otra oportunidad” después de su primer tiento de 2022.
Ella misma describe el proceso en la línea durante aquella jornada: “Después de la larga caminata, pasamos un tiempo en la pared descifrando el beta de los dos largos clave. Ambos logramos encadenar el primer largo duro, y Jacopo también logró encadenar el largo clave. Yo me caí una vez en el crux, pero también me sentí muy motivada. Al final se nos hizo tarde y tuvimos que retirarnos. Pero la guinda del pastel en un día casi perfecto fue volar de regreso al valle en solo unos minutos con nuestros parapentes.”
Sabían que tenían la liberación al alcance y no dejaron pasar la oportunidad. “Dos días después, hicimos toda la caminata de nuevo y escalamos toda la línea en libre. Ambos hicimos los tres largos más duros de primero, y por la tarde estábamos en la cima del Zwölferkopf. Una cima increíble, mirando hacia abajo al lugar desde donde habíamos partido esa misma mañana”.











