Babsi Zangerl y Jacopo Larcher han sacado más partido a su final de verano en la parte austríaca del Rätikon. Después de haberse anotado la repetición de The gift (350 m, 8c) en la cara este del Drussenfluh, han completado también la repetición de otra de las grandes vías de la misma pared, Seventh direction (220 m, 8c).
Ambas líneas son obras de Alex Luger. El austríaco consiguió liberar Seventh direction este mismo verano, con propuesta de grado máximo de 8c+. Hace unas semanas, a mediados de agosto, la vía registró ya la primera repetición, a cargo de Nemuel Feurle. Fue entonces cuando Babsi Zangerl y Jacopo Larcher repararon en ella, pues podían ver a su amigo probando Seventh direction mientras ellos trabajaban en The gift.
Cambio de objetivo
Cuando Jacopo Larcher tuvo hecha The Gift, se unió a Feurle en Seventh direction. Por un lado, ayudaba a su amigo a acercarse al encadenamiento y, por el otro, tenía la oportunidad de catar la vía y ver qué tal se le daba. A decir de Babsi Zangerl, Seventh direction sigue una línea más sostenida que The gift. Si esta tiene un largo de 8c y otro de 8a+, Seventh direction surca el mayor desplome de la pared y cuenta con cinco de sus siete largos en el octavo grado.
Aquel pegue de Jacopo Larcher y Nemuel Feurle se vio interrumpido por una tormenta, que les obligó a retirarse. La siguiente vez que el italiano volvió a la vía ya fue con Babsi Zangerl como compañera de cordada, después de que ella hubiera ya resuelto su tema pendiente con The gift.
Ambos dedicaron tres días a Seventh direction. Trabajaron todos los largos y hallaron las soluciones que más les convenían. Decidieron seguir la misma estrategia de encadenamiento: uno de ellos iría de primero en todos los largos un día, y otro día iría de primero el otro. Esta vez fue Babsi Zangerl quien gozó del primer turno.
Fue el 1 de septiembre y la larga jornada de escalada tuvo de todo. Babsi Zangerl tuvo caídas en un par de largos y no pudo realizar reposos suficientemente tranquilos debido a una amenazante tormenta. Al final, la lluvia la respetó y pudo completar la segunda repetición de la vía y primera femenina.
El 3 de septiembre le llegó el turno a Jacopo Larcher. El italiano no cometió ningún error y encadenó todos los largos sin caerse para llevarse la tercera repetición absoluta.









