PROYECCIÓN

Carlos Suárez, la esencia de la escalada

Aunque lo ha probado casi todo, siempre se quedó con la roca vertical a gran escala. A veces, con la única compañía de si mismo.

| No hay comentarios |
Carlos Suárez presentando su proyección en la Librería Desnivel.  ~ Archivo DesnivelCarlos Suárez presentando su proyección en la Librería Desnivel.
Archivo Desnivel

Lleva 18 años escalando, casi dos décadas de las tres que tiene. 18 añosque comenzaron con las ascensiones al Monte Abantos en su época de estudianteen El Escorial, las vistas y reflexiones cimeras iniciaron una irremediableatracción hacia todo lo relacionado con la montaña y la escalada. Esa belleza,que también llegaba a través de estéticas imágenes en libros, revistas ytelevisión, fue su primer punto de unión con este mundo, relación que CarlosSuárez transformó en imágenes durante su intervención en el Ciclode Escaladores Madrileños que semanalmente organizan Desnivel y Deporte yMontaña.

El segundo, la gente, todos los escaladores que ha ido conociendo a lo largosu vida. Y en sus inicios, los componentes del Club Peñalara fue decisiva, elimpulso definitivo. «Sólo le importaba motivarte para escalar, y siemprehabía alguien dispuesto para ello». Después, con los años, el contactocon tanta gente y tantas culturas diversas, reconoce que ha ido cambiando ymodelando su carácter. Lo que queda, en definitiva, es el ambiente quecaracteriza a este mundo, incluso entre gente de diferentes generaciones.

Probarlo todo

Compitiendo sobre resina en Benasque.  ~ Archivo DesnivelCompitiendo sobre resina en Benasque.
Archivo Desnivel

Una vez absorbido por el mundo vertical, «al principio me interesabaescalar absolutamente todo», palmeras en Marruecos y el mítico Toro deOsborne incluidos. Durante esos comienzos de andanzas con peñalaros comoRafael Domenech, CarlosSoria y AntonioRiaño (encargado de presentar a Carlos), recorrió muchas de las tapias yvías clásicas de nuestra geografía, hasta culminar en el mismísimo Capitán,al otro lado del charco. Tres días colgados disfrutando de una gran pared enestilo tradicional. Y aunque entones probó en libre, la míticas del valle enfree, Salathé Wall, Nose, Triple Direct, vendrían mástarde.

La experiencia en tapia, mezclada con la dificultad pura de la deportiva y sudeseo de forzar los retales artificiales de líneas clásicas, dejó claro loque le interesaba realmente, el libre. Algo, que, no obstante, nunca le hafrenado en otros terrenos y disciplinas. El esquí de montaña, la deportivapura, la escalada de fisuras, las competiciones, o, por ejemplo, laspeculiaridades de la psicológica escalada en la región de Elbsandstein,antigua Alemania del Este: seguros siempre a 4 metros instalados en los 50 y 60(y sin reequipar, por norma), nada que dañe la roca (ni magnesio, ni friends,ni empotradores…), asegurarse con un juego de nudos… «Interesante paraver la diferencia de nivel de esta escalda, aunque hagas vías difíciles yoctavo grado».

Picando hielo

Carlos también ha experimentado, y cómo, en hielo y mixto, como demuestran sus solitarias en lo Alpes.  ~ Archivo DesnivelCarlos también ha experimentado, y cómo, en hielo y mixto, como demuestran sus solitarias en lo Alpes.
Archivo Desnivel

Carlos también ha probado la escalada en hielo. Se estrenó en Québec(Canadá) junto a JoanQuintana, donde ya incluso lo probó en solo (ya lo había hecho sobre elgranito pedricero).Cuando el hielo fue cambiando (y rompiendo) a medida queascendía aquella cascada y aumentaba la temperatura, la salida se puso bastantedifícil, aunque Carlos lo hizo por arriba y de una pieza.

Con el tiempo, se introdujo más gracias a su amistad con el desaparecidoAlfonsoVizán (uno de los mejores especialistas nacionales), pero para Carlos sequedó «en una experiencia interesante, a la que dedicar algunos años,pero para dedicarme de lleno». Entretenido, pero también peligroso»porque las condiciones muchas veces no dependen de ti, o que un trozo dehielo te golpeé en la cara». Sí tuvo emotivas palabras de recuerdo paraAlfonso, su amigo y compañero en el intento al Thalay Sagar en estilo alpinopuro. «Un alpinista que ha dejado uno de los pensamientosfilosóficos más profundos en torno a la escalada».

Deporte, aventura y soledad

Escalando en fisura en Australia.  ~ Archivo DesnivelEscalando en fisura en Australia.
Archivo Desnivel

La escalada en fisura, «para mí siempre la más interesante», unbuen terreno para mantener «esa combinación de deportividad y un poco deriesgo, para tener esa sensación de que la fuerza psicológica que requierehace que este tipo de escalada sea más enriquecedora». Y aunque Madridsiempre ha contado con buenas zonas de granito (La Pedriza, La Cabrera,Galayos), «en general en España es difícil poder practicar la escalda enfisuras, y he tenido que viajar mucho para ello». No hay mal que por bienno venga…

El solitario. Buscaba «sensaciones un poco más fuertes, más profundas,ajenas a cualquier tipo de competitividad», y que dejaran después unareflexión posterior como la que deja una escalada en solitario. Y lo hizo con17 años en el Pilar Bonatti del Dru. Pronosticaba la aventura de su vida-bendita literatura de montaña- y dos o tres días en pared, pero en realidadsalió en el día, y se libró de un buen tormentón.

Desde allí divisó su siguiente objetivo solitario, la norte de las Jorasses,a la que dedicó un año de preparación (esquí y carreras de montaña, escalarmucho…). A pesar de las buenas condiciones que encontró, incluso él mismosalió sorprendido de su propio horario: la Walker en seis horas, einterrumpiendo la sesión fotográfica de otro solitario desafiante de lasJorasses. Acabó enganchándose al solitario, sobre todo por cómo repercutíaes sí mismo. «No sólo por su pureza, sino porque no puedes engañarte ati mismo ni a los demás, y sólo valen para ti». Con el tiempo, lotrasladó a su dimensión deportiva.

Octavos sin cuerda y Desmond Tutú

Solo integral en Desmond Tutú, 7c+ de Patones. "Marcó un antes y un después".  ~ Archivo DesnivelSolo integral en Desmond Tutú, 7c+ de Patones. «Marcó un antes y un después».
Archivo Desnivel

Hasta entonces era cosa de unos pocos, como AlainRobert. Aunque con muchos menos metros, «puede ser tan difícil comometerse en una gran pared en solitario». Eligió Posible Misión, 8ade Patones, «cuyo paso clave está a siete u ocho metros del suelo. Ahorasería un bloque alto». Luego vino, si no el más difícil, sí «elmás peligroso»: Cazaprimeras, en Cuenca, 7c+/8a para unos, 8a paraotros. Pero la clave eran los 25 metros de altura que había hasta suelo desdeel paso clave, con regletas y canto pequeño. Volvió a salir bien, tras muchosensayos: «con los ojos cerrados casi hasta arriba, con botas de plástico,de trekking, descalzo, en solitario con cuerda, controlando tiempos,destrepándola…».

«Para mi fue un antes y un después». Carlos se refería,evidentemente, a DesmondTutú, 7c+ de Patones, que escaló sin atarse en marzo del 99. «Undesplome importante, con el paso difícil también arriba (un movimientodinámico desde un cerrojo caído de dedos en fisura), y una sensación devacío mucho mayor por la altura que coge el techo respecto al suelo».

Carlos confesó sentirse sorprendido todavía al ver nuevamente las fotos. Locierto es que «lo tenía todo bastante controlado, y aquello representabaun ideal de escalada, la renuncia a todos los medios posibles, la pureza máximade la escalada, y de alguna manera, la forma más honesta de escalar para unomismo». Después, «el hecho de enseñar las fotos a la gente, es que»podría ser tan importantes para los demás, como cuando yo leía lashistorias de las grandes solitarias de Bonattio de Messner«.

Solo al viento

Carlos abriendo Solo al viento, 7a/A4, en la Oeste del Naranjo.  ~ Archivo DesnivelCarlos abriendo Solo al viento, 7a/A4, en la Oeste del Naranjo.
Archivo Desnivel

Tampoco el Picu se libro de su «fiebre solitaria». Se estrenó enel Naranjo con Alfonso en la Rabadá-Navarro. Después llegó la idea deescalarlo en soledad (primera sin cuerda de la Rabadá en 3:30 h, Leiva,Murciana 78 y Sagitario, Almirante saliendo por la Leiva,Rebecos y Directísima), e incluso de abrir ruta también sincompañía. El resultado, en la Oeste, lo bautizó Solo al Viento (7a/A4,1997). «Hoy en día no sé si me plantearía hacerla otra vez. Recuerdo quedisfruté mucho con aquella escalada».

Como con algunos de sus viajes, gracias a su trabajo de guía en expedicionespara la agencia Sanga: Andes, Himalaya, etc. «Las expediciones comercialesme enseñaron que no son lo que siempre se ha dicho de ellas, son las máslimpias con las que yo he viajado al Himalaya, y sus componentes tienen elespíritu más sano que puedas encontrarte, con todo el respeto del mundo».

Primer ochomil

K2, destino fallido de su última expedición. Rozaron los 7.000 m por la vía Cesen (línea amarilla). - Foto: Col. Carlos SoriaK2, destino fallido de su última expedición. Rozaron los 7.000 m por la vía Cesen (línea amarilla). – Foto: Col. Carlos Soria

Gracias a ellas pudo plantearse un ochomil, el ChoOyu, y descubrir que depende de muchas cosas: del sitio, de la montaña, ydel planteamiento de la expedición. Cómo cambia la cosa del saturado campobase y la vertiente suroeste donde Messner abrió vía. Carlos tambiéndescubrió los efectos de un buen proceso de aclimatación, «a 6.000 m,donde nunca me había encontrado bien del todo, la altura no me afectaba lo másmínimo», y que «a ochomil metros no puedes reflexionar mucho».No como lo hacía años atrás en el Abantos. El Cho Oyu cerró un círculoiniciado en la infancia.

A la vuelta, también le reportó uno de los momentos más amargos de sutrayectoria: «Una polémicaen la que se me llegó a acusarde haber abandonado a una persona, cosa totalmente incierta, cuando en realidadfue todo lo contrario, la verdad es que había salvado a una persona bajando dela cumbre. Fue una de las experiencias más duras que he vivido, ver comoalguien es capaz de mentir sobre ti públicamente, y permitir que eso sepublique. También le sirvió para llegar a la determinación de que «parami lo importante era la escalada, y no debía influenciarme ese mundo comercialque hemos ido creando alrededor de la escalada.

En 2002, llegó el K2, su últimaexpedición con Carlos Soria, JorgePalacio y Pepe Hurtado. «Una montaña que siempre he queridoescalar». Pero donde descubrió que las cosas no dependen tanto de unomismo, por ejemplo seracs que se derrumban de repente, o las constantesavalanchas que no les dejaron casi moverse. Allí, despejó sus dudas sobrecuales son las montañas que realmente quiere escalar, «aquellas deescalada técnicamente más difícil, que dependen más de ti».

Paisajes de Patagonia

Escalando en Galayos con un buen amigo, Kurt Albert.  ~ Archivo DesnivelEscalando en Galayos con un buen amigo, Kurt Albert.
Archivo Desnivel

En esta tierra, donde «los paisajes que ves te sitúan en otromundo», también ha vivido esa evolución desde acudir con el compromisoprofesional de subir a la cumbre cueste lo que cueste, hasta recuperar laesencia del escalador que siempre ha tenido desde sus inicios. «Susmontañas siempre han sido las más bonitas y espectaculares», y tambiénle han enseñado mucho.

Como su intento en solitario al Cerro Torre, que acabó a ocho largos de lacima. «Tuve la experiencia de haber estado cerca de conseguir la escalada,para mi, más difícil de mi vida, de darme cuenta de lo vulnerable que eresante una montaña de este tipo, aprender mucho sobre el concepto de éxito yfracaso, y la importancia de esas experiencias en montaña, aunque no llegara ala cima».

Profesionalmente, «la Patagonia me puso en mi lugar», perohumanamente es el lugar de donde guarda «las experiencias más grandes,donde ha conocido a los alpinistas más importantes de su trayectoria, como KurtAlbert y Bernd Arnold, los que más les animaron (a él y a Carlos García),a repetir su Royal Flush al Fitz Roy, donde cada largo fue una cima. Lareal, la única cumbre del Fitz, no la pisaron, a pesar de aguantar unos díasen una cueva de hielo. «Siempre me ha quedado ese recuerdo, y algo sequedó allí. La cima es importante, casi tanto como la escalada, porque es elpunto donde termina todo, donde ves todo lo que has hecho, y donde ves lamontaña por el otro lado, una vista que es lo que la montaña te acabaregalando».

>>Álbum de fotos: Carlos Suárez en Patones, ¡cuerda fuera!

Lecturas relacionadas

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Te enviaremos todas las mañanas un e-mail con las historias y artículos más interesantes de montaña, escalada y cultura montañera.