Adam Ondra no había escalado antes en los Altos Tatras (Eslovaquia), un macizo de cuyas paredes había escuchado un sinfín de historias en casa, puesto que su padre sí lo había hecho, y mucho, en su época de juventud. Para su estreno, eligió la vía de largos más dura de la zona, Corona 8b+/c, liberada por Jozef Kristoffy en 2016.
Este vídeo muestra todo su proceso en la línea, que empezó con un intento fallido a vista y terminó con el encadenamiento y la repetición. Entre ambos pegues, el escalador checo se va familiarizando con la peculiar roca de tonalidades blancas y negras de la pared, y descubre un paraíso para la escalada que llega a comparar con El Capitan, aunque con la mitad de altitud. En definitiva, una aventura mucho más psicológica y expuesta de lo que había pensado antes.
La película muestra también el trabajo de los miembros de su equipo. Todo lo que tienen que hacer el fotógrafo y los cámaras que lo siguen allá donde va para poder capturar sus escaladas y producir fotografías y vídeos para alimentar los diversos canales de sus redes sociales. Una aportación interesante sobre lo que se vive “al otro lado”.








