Enrique Beltrán ha realizado la primera repetición de una de las vías más duras de Rodellar. Se trata de la emblemática Picacho, el último gran proyecto de Dani Andrada en la cueva de Alí Babá que vio la luz en 2021 gracias a la primera ascensión de Jonatan Flor. Cinco años más tarde, el escalador aragonés le ha añadido la segunda muesca.
No ha sido nada fácil para él, que se ha visto obligado a “compaginar el calor, con el trabajo, los días de descanso y el entrenamiento”. Todo un desafío. “Por eso esta vía significa mucho para mí; me he dado cuenta que puedo sacar mi mejor versión aunque otras cosas me resten energía”, reflexionaba en sus redes sociales.
Para trabajar y terminar encadenando la línea, Enrique Beltrán se ha visto madrugando como nunca, con el despertador puesto a las tres y media de la madrugada con el objetivo llegar una hora después al sector y empezar a escalar en las mejores condiciones posibles en plena ola de calor.
Es por ello que lanza un enorme agradecimiento a los amigos que han aceptado acompañarlo a la cueva de Alí Babá tantas veces como ha sido necesario hasta completar el proyecto.
La línea de Picacho comienza con una dura sección a bloque –Enrique Beltrán la ha calificado de “travesía de bloque”– de unos 22 movimientos que él estima en un grado de 8c. Esa sección enlaza con Ali Hulk extension total para completar un recorrido extremo.
La cuestión del grado
Jonatan Flor lanzó una propuesta original de grado de 9b para Picacho cuando hizo la primera ascensión cinco años atrás. Sin embargo, Enrique Beltrán ha argumentado que para él la línea responde mejor a un grado de 9a+.
De hecho, no sorprende que Enrique vaya en esa línea, pues sus opiniones de grado para las vías de Rodellar que ha encadenado siempre son estrictas y suelen incluir decotaciones. El caso más flagrante es, precisamente, el de Ali Hulk sit start extension total, que para él no pasa del 9a cuando muchos repetidores se la han anotado incluso de 9b.
“En cuanto al grado, creo que no tiene esas secciones tan duras como para llegar al 9b, es cierto que tiene mucha resistencia pero intentado ser honesto conmigo mismo creo que no llega al 9b, simplemente es una opinión más”, argumenta.
A por su primer 9b+
La ambición de Enrique Beltrán ahora, una vez cerrado el círculo del barranco del Mascún con Picacho, es dar un nuevo salto adelante en el grado. Tal como ha adelantado en sus redes sociales, le ha llegado el momento de empezar a trabajar específicamente para intentar Perfecto mundo 9b+ en Margalef: “Plena confianza en mis alas para afrontar el mayor reto deportivo de mi vida, no sé cuál será el resultado, solo sé que voy a dar mi 100% cada día para convertirme en el mejor escalador que pueda ser”.
Margalef es su zona favorita para vías duras. Allí realizó el pasado mes de marzo su encadenamiento más duro con The full journey 9b. Y también allí ha hecho las otras dos vías de 9a+ que figuran junto a Picacho en su historial: Gancho perfecto y Mejorando imagen.









