Laura Rogora no parece tener límite. Su motivación por escalar y encadenar vías duras es incontenible y le saca partido con unos números impresionantes y que no dejan de sorprender. Cada vez que viaja a una zona de escalada, el resultado es más y más asombroso. El último destino donde lo ha demostrado ha sido Saint Léger.
Allí ya fue noticia la semana pasada por haber escalado Le cadafist 9a/+. Pero durante los últimos días ha ido desvelando toda la actividad que había realizado en Saint Léger; y vuelve a ser para sacarse el sombrero. En resumen, ha encadenado dos de las tres vías más duras del lugar: Supercrackinette 9a+ y La castagne 9a+.
Supercrackinette 9a+
Su último anuncio en redes sociales corresponde cronológicamente al primer encadenamiento que realizó en Saint Léger. Las condiciones meteorológicas le llevaron hasta Supercrackinette 9a+, una vía con mucha historia pues Adam Ondra estableció en ella el primer 9a+ al flash del mundo. Era la única línea que no estaba mojada en sus primeros días allí.
Apenas necesitó tres días de trabajo y un total de dos intentos desde el suelo para adjudicarse una rápida repetición.
Supercrackinette ha recibido la atención de cierto número de repetidores en los últimos años, incluidas dos ascensiones femeninas, a cargo de Julia Chanourdie y Nolwen Berthier.
La castagne 9a+
Cuando Laura Rogora probó La castagne 9a+ por primera vez, pensó que el bloque inicial era demasiado duro para ella y descartó trabajar a fondo la vía. Sin embargo, el mal tiempo continuaba y días más tarde regresó a ella cuando vio que, a golpe de encadenamientos, se estaba quedando sin vías de dificultad. En un día más de trabajo sacó todos los pasos y al siguiente consiguió encadenar la vía.
No hay noticias de que Laura Rogora haya regresado de Saint Léger, donde solo le quedaría Eagle 4 9b por resolver.









