Simon Lorenzi ha vuelto a hacerse con un bloque de máximo grado con el encadenamiento de Shaolin (9A/V17), en Red Rocks (EEUU), que tacha justo dos años después de su repetición de Burden of Dreams, el primer 9A del mundo. Con este logro, el escalador belga se convierte en la segunda persona que cuenta con cinco bloques del máximo grado consolidado, igualando así los del británico Will Bosi.
Shaolin fue encadenado por primera vez en noviembre de 2024 por Sean Bailey y desde entonces se ha consolidado como uno de los problemas más exigentes del desierto de Nevada, con las repeticiones de los estadounidenses Noah Wheeler en noviembre y de Zach Galla en diciembre de 2025. Lorenzi ya lo había probado brevemente el año pasado, pero regresó esta vez con el objetivo claro de encadenarlo, tras una preparación específica.
El propio Lorenzi ha destacado el carácter fluido de la ascensión, tanto en lo físico como en lo mental. A diferencia de otros de sus bloques más exigentes, explica que el encadenamiento llegó en un momento relajado, en un viaje con amigos y con un ambiente distendido, lo que asegura que contribuyó decisivamente a que todo acabara encajando.
En este mismo viaje, antes de poner el punto rojo a Shaolin, el belga había encadenado también Defying Gravity (8C) en Colorado, confirmando su estado de forma excepcional.
Con 28 años, Simon Lorenzi —entrenador y cofundador del método de entrenamiento Bushido Climbing— ha ido encadenando con una gran regularidad un bloque de 9A por año desde que se estrenó en el grado en 2021.
Al primero, Soudain Seul en Fontainebleau (Francia), le siguieronBurden of Dreams en Lappnor (Finlandia) en 2022, Alphane en Chironico (Suiza) en 2023, Return of the Sleepwalker en Red Rocks (EEUU) en 2024 y, poco antes de finalizar 2025 Shaolin, con el que completa este póker de 9As.









