BIG WALL ALPINO

Elias Spitulnik y Michael Telstad: primera ascensión a la cara sur del Kichatna Spire, Alaska

«Hologram Wall» (VI, 1000 m, 5.9 A3r M6+ WI5) es la ruta trazada del 4 al 8 de julio por los estadounidenses en la inescalada cara sur de la remota aguja de granito, con un compromiso que llegó a cambiar su perspectiva de la realidad. Una actividad de 71 horas en las que apenas durmieron siete en total.

«Hologram Wall», Kichatna Spire. Foto: Elias Spitulnik y Michael Telstad.
| No hay comentarios |

Las Kichatna Spires (2.739 m) son el santuario del big wall remoto en condiciones extremas de Norteamérica, con unas compactas paredes de granito de gran calidad y una meteorología muy severa. Se encuentran en la cordillera de Alaska, al suroeste de la región, dentro del Parque Nacional del Denali. Un impactante conjunto de agujas que emergen verticales del glaciar Tatina.

Desde los años 70 pioneros como Royal Robbins sintieron su atracción, trazando en ellas las primeras líneas con las técnicas traídas de Yosemite.

Su vertical cara sur permanecía virgen, solo surcada en su arista sur por la ruta Black Crystal Arête (1000 m, 5.10 A2), a cargo de Chad Kellog y Joe Puryear, que la completaron en un ataque non-stop de 25 horas y media, en julio de 2005.

Esta gran pared fue el objetivo que se propusieron los estadounidenses Elias Spitulnik y Michael Telstad, que han conseguido llevar a cabo en un único ataque del 4 al 8 de julio, en los que apenas consiguieron dormir unas siete horas en total.

La vía asciende por el bastión inferior de la pared sur, para seguir después un sistema de placas, fisuras, repisas y chimeneas, alternando la escalda en roca con el hielo y el mixto. En la última parte se unieron con la arista Black Crystal para llegar a la cumbre. Alcanzaron la cima el 7 de julio a las 2:30h y regresaron al campamento base esa misma tarde.

No era la primera vez que lo intentaban, ya el año pasado hicieron una primera tentativa, como relata Elias Spitulnik: «En abril de 2025, Michael y yo volamos a las Kichatnas para intentar escalar la pared sur del Kichatna Spire, aún sin escalar, en condiciones mixtas. Comenzamos la ruta en medio de una tormenta leve, nos refugiamos durante más de 24 horas mientras nevaba intensamente y, finalmente, decidimos abandonar y descendimos en rápel por la ruta. Me fui de las Kichatnas agotado mentalmente, cuestionándome mi relación con la escalada. Más de un año después, el 25 de junio, Michael y yo volvimos a aterrizar en el glaciar Tatina, pero esta vez mejor preparados».

En este nuevo intento pasaron los primeros diez días transportando el material hasta la base de la vía, «esperando a que pasaran las tormentas y equipando un par de largos de escalada artificial delicados», cuenta Elias.

Aprovecharon después una ventana de buen tiempo de tres días. Alcanzaron las cuerdas fijas que habían equipado y empezaron la escalada el 4 de julio a las 23h, por un sistema de diedros. 71 horas más tarde estaban de vuelta en el campo base, después de haber completado con éxito su objetivo de escalar la cara sur de la Kichatna Spire.

«Tuvimos que cortar tres cuerdas, escalar por un sistema de gigantes lajas sueltas, nos empapamos en largos difíciles de roca y de hielo, alucinamos con unas voces lejanas y los ecos, disfrutamos de una escalada espectacular bajo interminables amaneceres y puestas de sol y después rapelamos la vía. Michael incluso vio un caniche», resume Eli su tremenda aventura.

El nivel de compromiso que asumieron transformó para siempre su percepción de la realidad: «En algún momento, en medio de la euforia provocada por la falta de sueño durante la escalada, reflexioné sobre cómo podría volver a la vida cotidiana después de haber experimentado unos niveles de compromiso tan altos.

Ahora estoy tratando de comprender cómo el compromiso que asumimos en la montaña saca a la luz lo que valoramos y cómo decidimos defender esos valores. Una vez más, el Kichatna Spire desapareció entre las nubes y salimos volando de la cordillera justo a tiempo, antes de que llegaran semanas de tormentas».

«Llamamos a nuestra vía Hologram Wall, despues de que la falta de sueño nos provocara sonidos y visiones que hicieron que nos cuestionáramos nuestra realidad», explica Mike.

Tiene unos 1000 metros de recorrido y una dificultad de VI, en roca 5.9, en artificial A3r (runout, de protecciones alejadas), en mixto M6+ y en hielo WI5.

Entre las escaladas modernas de la Kichatna Spire destaca The pace of comfort (950 m, VI, 5.10, A3+, M6, 70º), realizada en 2022 por los norteamericanos Graham Zimmerman, Whit Magro y David Allfrey que emplearon cinco días de trabajo en abrir su camino por la cara norte.

Otra de sus rutas relevantes también fue abierta ese año 2022, la Thunderstruck (VI 1,200m, 33 largos, A3+ 6c), en el pilar este, por los norteamericanos Mark Thomas y Mike “Twid” Turner.

Esta misma temporada, según ha informado el propio Elias Spitulnik, se ha abierto otra vía en la Kichatna Spire: The Fairbanks Route, a cargo de Ethan Berkland, Jonathan Koenig y Tristan Odonoghue, de la que por el momento no tenemos más datos. Ninguna de las vías abiertas en esta aguja cuenta con repeticiones conocidas.




Lecturas relacionadas
Comentarios

Deja una respuesta

¡Suscríbete gratis al boletín Desnivel al día!

Sabemos que estás ocupado y que hay demasiada información ahí fuera. Déjanos simplificarte la vida. Suscríbete gratis a "Desnivel al Día" y cada mañana recibirás en tu correo una selección cuidada de las historias más inspiradoras, los artículos más útiles y todo lo que necesitas saber sobre montaña, escalada y cultura montañera. Es gratis, es rápido y es para ti. ¡Únete ahora!

Ayudarnos a difundir la cultura de la montaña

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información del mundo de la montaña. Puedes ayudarnos a difundir la cultura de la montaña comprando tus libros y guías en Libreriadesnivel.com y en nuestra Librería en el centro de Madrid, o bien suscribiéndote a nuestras revistas.