Las imágenes de Muhammad Hassan, el porteador pakistaní fallecido el año pasado en el Cuello de Botella del K2 mientras docenas de clientes de las expediciones comerciales pasaban a su lado sin auxiliarlo regresaron fugazmente a la memoria el pasado fin de semana. Otro porteador pakistaní perdía la vida durante una expedición al K2, en su caso en la zona de Concordia, durante la aproximación a una jornada del campo base.
Según detalla el medio local HumEnglish.com, los hechos sucedieron el sábado. Sher Muhammad cayó inconsciente en Concordia, con graves síntomas de mal de altura. Inmediatamente se le practicaron los primeros auxilios médicos, y se tomó la decisión de solicitar una evacuación urgente por helicóptero al ejército de Pakistán, que es el único estamento autorizado a practicar vuelos en la zona.
El domingo, Sher Muhammad falleció a primera hora sin que el helicóptero hubiera despegado de su base. Se han aducido condiciones de mal tiempo como la causa que impidió el vuelo, aunque paralelamente han surgido voces que reclaman una mejora de los seguros con los que cuentan los porteadores, que no cubrirían una evacuación de estas características. Se da por sentado, no obstante, que el vuelo estaba autorizado por cuestiones humanitarias y no sería la primera vez que el ejército pakistaní realiza rescates en helicóptero incluso sin tener garantizado el cobro de los gastos.
Coberturas insuficientes
Según apunta Muhammar Umar, secretario general de la Asociación Pakistaní de Agencias de Viaje (PATO), las agencias suelen contratar a los porteadores por días, y no son empleados de ninguna de ellas. Se coordinan a diario con ellos a través de líderes de porteadores y las compensaciones están pactadas en unas directrices establecidas por el gobierno de Gilgit-Baltistan.
Esa relación laboral, no obstante, no está protegida por las mismas coberturas de las que gozan los clientes extranjeros. En casos como el de Sher Muhammad, deben apelar a la buena voluntad y a la humanidad del ejército para contar con su ayuda en un rescate.
Los porteadores pertenecen a clases desfavorecidas, sin recursos para afrontar un rescate. El propio gobierno regional aporta el seguro con el que cuentan, pero tiene una cobertura cifrada en unas 200.000 rupias (algo más de 650 €), que por supuesto no alcanza para demasiado.
“Este incidente muestra la necesidad de incrementar la cobertura para los porteadores hasta al menos los 2 millones de rupias (más de 6.500 €), asegurando que sus familias reciban una compensación adecuada en caso de este tipo de tragedias”, revindica Muhammar Umar, quien pide que “el gobierno de Gilgit-Baltistan y el departamento de turismo deberían tomar acción inmediata para solucionar estos problemas”.









Me pregunto:
¿ Nadie lleva ya una botella de oxigeno, que no pesa nada, en estas expediciones ?
Mi experiencia, Everest 1987 ( por China), me dice que el oxigeno, mas dexametasona I.V. le podría haber salvado la vida.
Así de claro.
Un saludo