La cara sur del Koz Sar (6.677 m) no se lo puso fácil a Takaaki Nagato, Ryo Masumoto e Hiroki Yamamoto. El trío japonés necesitó catorce días de escalada para abrir una nueva línea de unos 1.400 metros hasta la cima de esta montaña del Batura Muztagh, en el Karakórum pakistaní.
La ruta, de la que todavía no han dado a conocer el nombre, combina 39 largos de pared con otros 400 metros de desnivel por una arista nevada y fue escalada en estilo cápsula, con seis campamentos de hamacas. Tiene un recorrido total de 1.400 metros.
El proyecto arrancó el 16 de agosto y culminó el 29, cuando los tres alcanzaron la cumbre. El regreso al CB se completó el 31 de agosto. Sobre el papel, las cifras ya dibujan una actividad considerable: 1.400 metros de vía, 6.677 metros de altitud y dos semanas prácticamente viviendo en la pared. Pero el relato de Hiroki Yamamoto muestra que la dificultad estuvo tanto en la propia escalada como en las condiciones que encontraron.
Una cascada en la parte baja
La parte inferior de la pared estaba afectada por el deshielo. El agua descendía por la roca y convertía la escalada en algo parecido a un entrenamiento bajo una cascada.
Las fotografías publicadas por el equipo muestran, además, un terreno de roca, nieve y pequeños resaltes de hielo que se suceden hasta las zonas superiores.
“La parte inferior de la ruta era una pared mojada por el deshielo”, explica Hiroki Yamamoto en su relato. La situación no mejoró al ganar altura. En la parte superior encontraron hielo escaso y de mala calidad, lo que añadió incertidumbre a una ruta que todavía estaban descubriendo mientras la escalaban.
El propio Yamamoto sufrió dos caídas durante la apertura. Una de ellas provocó daños en su hardshell, aunque afortunadamente ninguna tuvo consecuencias graves.
El japonés también relata que llegaron a producirse impactos de roca inestable sobre otros miembros de la cordada. Durante un momento incluso llegaron a contemplar la posibilidad de abandonar.
Finalmente, decidieron continuar, impulsados por el pensamiento de que era su tercer año intentándola y gracias también a su buena condición física. El equipo consiguió así superar la sección de pared y alcanzar la arista superior.
Seis campamentos suspendidos en la pared
La estrategia elegida fue el estilo cápsula, trasladando progresivamente el campamento por la ruta a medida que ganaban altura. En total establecieron seis campamentos de hamacas. La escalada de la pared sumó 39 largos, antes de afrontar los últimos 400 metros de desnivel por terreno nevado hasta la cumbre.
Los japoneses alcanzaron la cima del Koz Sar el 29 de agosto, en el decimocuarto día de actividad. Para Hiroki Yamamoto, llegar arriba después de dos semanas de trabajo sobre la cara sur fue el momento que confirmó el proyecto: “Al decimocuarto día, finalmente conseguimos alcanzar la cima desde la cara sur”.

Una montaña con una historia japonesa
El Koz Sar se encuentra en el Batura Muztagh, en el extremo occidental del Karakórum pakistaní, cerca del valle de Karambar y no lejos de la frontera con Afganistán. La zona permaneció cerrada a las expediciones durante décadas por motivos militares y volvió a abrirse a la escalada en 1991.
La montaña fue ascendida por primera vez en 1999 por una expedición japonesa del Sendai Ichiko Alpine Club. El equipo, dirigido por Ichiro Yamagata y formado por ocho alpinistas, alcanzó la cumbre el 17 de agosto. Takashi Ota y Katsuyuki Kuriyagawa fueron quienes llegaron a la cima, después de haber instalado una extensa red de cuerdas fijas en la ruta. El itinerario seguía una pequeña arista en la cara sur.
La nueva ruta de Takaaki Nagato, Ryo Masumoto e Hiroki Yamamoto no sigue aquel itinerario histórico. Su objetivo era abrir una línea nueva por la cara sur, buscando un trazado independiente hasta la cumbre.

Tres alpinistas acostumbrados a las grandes paredes
Los tres integrantes de la expedición cuentan con experiencia previa en aperturas en grandes montañas asiáticas. Ryo Masumoto ha participado en primeras ascensiones en China, Patagonia e Himalaya y en 2011 abrió la cara este del Daddomain, en el macizo del Minya Konka. En 2017 realizó además en libre la cara este del Beatrice, en India.
Takaaki Nagato es conocido por sus actividades exploratorias en grandes montañas. Además de ser compañero de Masumoto en el Daddomain, en 2017, junto a Katsutaka Yokoyama, realizó la primera ascensión integral de la arista suroeste del K7 Oeste (6.615 m), una línea de más de 2.300 metros de desnivel. Además, ha dejado huella en Patagonia, con varias aperturas con Jumbo Yokoyama primero y con Yusuke Sato después.
Por su parte, Hiroki Yamamoto había abierto en 2018, junto a Genki Narumi y Yusuke Sato, Aal Izz Well, una línea de 1.500 metros y dificultades de hasta WI5 y M6 en la cara noreste del Cerro Kishtwar, en el Himalaya indio. En 2024 realizó con Hidesuke Taneishi la primera ascensión del Pholesobi (6.651 m), en Nepal, por su cara norte.











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