La temporada de primavera en el Everest está a punto de alcanzar su punto álgido, con la llegada de las primeras cimas. El equipo de sherpas encargado de equipar la ruta con cuerdas fijas llegó hace unos días al C4 (8.000 m) y se espera que de un momento a otro alcance los 8.848 m.
Una vez la ruta esté expedita, detrás del equipo de fijación, subirán las oleadas de las expediciones comerciales. El campo base del Everest de este año está más concurrido que nunca. Este hecho, unido a que esta temporada sí está abierta la vertiente norte, hace que las cifras de candidatos sean más altas que nunca.
Algunas fuentes de observadores expertos del Everest han calculado que en esta primavera de 2025 se podría superar el millar de cumbres. Ese dato batiría todos los récords de cimas en la historia del Everest. Hasta ahora, el año con más cimas según The Himalayan Database fue 2019, con 885 ascensiones, seguido de 2024 (861) y 2018 (802).
Menos de un 1% sin oxígeno
Estas reflexiones, estas cifras y estas estimaciones llegan justo el día en que se celebra el 47 aniversario de la primera ascensión del Everest sin oxígeno, que llevaron a cabo Reinhold Messner y Peter Habeler el 8 de mayo de 1978. El suyo fue un logro de unos pioneros que desafiaron las leyes de la naturaleza y una opinión generalizada entre científicos, funcionarios de las asociaciones alpinas e incluso alpinistas. Todos ellos decían que era imposible respirar en la cumbre del Everest.
Messner y Habeler intuían que eso no era cierto o, como mínimo, quisieron comprobarlo por su cuenta. En aquel momento ya sabían que los sherpas podían subir muy alto sin oxígeno y una expedición suiza había ido más allá del Collado Sur sin usar oxígeno suplementario. Pensaron que sería clave ir lo más ligeros posibles, con pequeñas mochilas, y lo más rápidos y ágiles, tal como contaba Peter Habeler a Desnivel.com en esta entrevista de hace unos años.
Finalmente, lo consiguieron. Fueron los primeros en ascender el Everest sin oxígeno suplementario y abrieron un camino para la posteridad. Sin embargo, casi medio siglo después siguen siendo muy muy pocos los alpinistas que intentan alcanzar el techo del mundo sin oxígeno suplementario y este año no será una excepción.
En los tres años citados anteriormente como los que el Everest acumuló un mayor número de cumbres, el porcentaje de quienes lo hicieron sin oxígeno no alcanza el 1% ni mucho menos. Fueron 3 de 885 en 2019, 5 de 861 en 2024 y 1 de 802 en 2018. El camino abierto por Messner y Habeler es hoy una senda casi tan poco frecuentada como en 1978 o incluso menos.











La foto del campo base del Everest da miedito, he visto pueblos más pequeños.
Y se prevé que hagan cima alrededor de 1000 personas este año.
¿Para cuándo un Día Internacional de la Masificación? ¡Salgamos a la calle y masifiquémonos!