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Edurne Pasaban, homenaje en Katmandú

Tras casi ochenta días de expedición, el pasado viernes Edurne se encontró con sus padres al cruzar la frontera China. Al día siguiente en Katmandú se celebró una fiesta a la que acudió el Ministro de Turismo Nepalí. Y ayer domingo se entrevistó con Miss Hawley.

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Edurne Pasaban en Katmadú. Foto Darío RodríguezEdurne Pasaban en Katmadú. Foto Darío Rodríguez

Han sido días de emoción para Edurne Pasabán. Sus padres, Sergio y Begoña, vinieron a recibirla y compartir con ella estos días en Katmandú. Se encontraron nada más cruzar la frontera China. Fue muy emotivo el abrazo y las lágrimas de una madre que ve cumplido el sueño de su hija, un sueño que la ha mantenido muchas noches en vela, sobre todo aquellos en que Edurne se encontraba en ruta a la cima de un ochomil. «Cuando sale hacia cima no salgo de casa. Si salgo a la calle todo el mundo comienza a preguntarme y me pongo más nerviosa. La tengo prohibida llamarme desde la cumbre, para mí la cima de la montaña es cuando llega al campo base… pero me suele llamar cuando está de regreso en el campamento tres ó cuatro. Desde la cima jamás. Paso más miedo cuando está bajando que cuando sube, porque sé que está cansada y por eso me preocupa más. Me siento muy nerviosa cuando está en un ochomil, pero al mismo tiempo feliz porque está haciendo lo que le gusta». Los padres, Sergio y Begoña, lo tienen claro: no quieren que Edurne deje de hacer montaña. «Es lo que le gusta y es lo que tiene que seguir haciendo, si ella quiere. Cuando hay algo que te gusta en la vida tienes que hacerlo. Queremos que sea feliz».

El equipo de Edurne –Asier Izaguirre, Alex Chicón, Nacho Orviz y Pablo Díaz-Munio, el médico- llevan casi ochenta días de expedición y dos ochomiles (Annapurna y Shisha Pangma), pero su estado es envidiable. Hace dos días estaban en la cima del Shisha Pangma. Su aspecto no lo delata. Edurne está algo más delgada. De todo el equipo, solo Nacho Orviz presenta alguna señal de haber estado en la montaña. Su nariz, quemada por el sol, delata a un alpinista que regresa de una gran montaña.

Edurne Pasaban y Miss Hawley. Foto Darío RodríguezEdurne Pasaban y Miss Hawley. Foto Darío Rodríguez

En el microbús que les lleva a Katmandú, Alex Chicón, fuente inagotable de energía y alegría, inmediatamente se hace con el micrófono. Enseguida comienzan las bromas con el médico de la expedición, Pablo, a quien una semana antes de partir no conocían y que ha sido clave para mantener el buen estado físico y, también, psíquico del equipo. Pablo no es un médico al uso. Su medicina comienza mucho antes de que haya una lesión o un accidente. Le preocupa la alimentación, el entrenamiento, y también, en la expedición, ha ejercido de psicólogo. Su presencia ha sido muy importante. Ha conseguido terminar con las palomitas –una tradición en las veladas en el campo base mientras se disfruta de una película en el ordenador- y ha prohibido (excepto para días especiales) una bebida tan peligrosa como la Coca Cola de la que Edurne es una auténtica fanática, y ha tenido que tomar a escondidas. Alex Chicón llama a Pablo «medicopter», y las bromas con él arrecian en el microbús. A la entrada del hotel una gran pancarta recibe a Edurne felicitándola por sus catorce ochomiles.

El sábado por la tarde, se celebró una fiesta en el hotel en que se aloja la expedición en Katmandú, en honor a los catorce ochomiles de Edurne. Acude el Ministro de Turismo nepalí. Una emocionadísima Edurne da las gracias a los nepalíes por su ayuda a lo largo de todos estos años, y presenta las fotos de sus catorce ochomiles. A la prensa internacional, que se encuentra en el evento, les entrega fotos en la cima de cada ochomil e información de los alpinistas que estuvieron con ella en la cumbre.

Edurne Pasaban y sus padres. Foto Darío RodríguezEdurne Pasaban y sus padres. Foto Darío Rodríguez

Ayer domingo, por la mañana, tuvo lugar el encuentro con Miss Hawley, la octogenaria periodista que mantiene, desde mediados de los sesenta, un registro de las expediciones que acuden a Nepal. Aunque lo dice muy claramente «Yo no soy juez…», lo cierto es que su decisión respecto a si una expedición alcanzó o no la cima de un ochomil es casi definitiva. Por el momento, la ascensión al Kangchenjunga de la coreana Miss Oh figura en sus archivos como «Disputed». Edurne entrega a Miss Hawley una memoria USB con la foto de cima de todos los ochomiles. Y también muestra a Miss Hawley en el ordenador diversas fotos y el recorrido que ha seguido en sus dos últimos ochomiles. Luego Miss Hawley le muestra a Edurne las fotos que Miss Oh, la coreana, le ha enviado sobre su discutida ascensión al «Kangchenjunga». Miss Oh reconoce que no llegó a la cima pero que estuvo a pocos metros de ella. Una de las claves está en que las fotos que Miss Oh presenta como tomadas en las inmediaciones de la cima pues presentan una zona rocosa que Edurne no vio, pues cuando ella estuvo en ella, muy pocos días después, estaba totalmente cubierta por la nieve. En la entrevista Miss Hawley, quien a sus 86 años conserva la cabeza extraordinariamente lúcida, plantea a Edurne, Asier Izaguirre y Alex Chichón (que también estuvieron en el Kanghchenjunga), diversas preguntas sobre la ruta y la cima que le resultarán claves para contrastar la información suministrada por Miss Oh, y para las entrevistas que tiene previsto tener con los sherpas que estuvieron con ella en la cima del Kangchenjunga.

Edurne Pasaban con el Ministro Turismo Nepali, Laxman Bhattarai. Foto Darío RodríguezEdurne Pasaban con el Ministro Turismo Nepali, Laxman Bhattarai. Foto Darío Rodríguez

Preguntamos a Mis Hawley por el proceso de trabajo que va a seguir para aclarar esta cima del Kangchenjunga por parte de la coreana, que por el momento figura en sus listados como «disputed». Ha recibido más imágenes e información de la coreana. Alguna de las fotos han sido tomadas del vídeo que filmaron los sherpas de la coreana. En los próximos días o semanas se reunirá por separado con los tres sherpas que estuvieron en la cima con Miss Oh para pedirles información sobre su ascensión y contrastar los datos. Dos de los sherpas no están en Katmandú en estos momentos. Así que aun puede pasar un tiempo antes de que tenga lugar estas entrevistas y podamos conocer la opinión de esta octogenaria que, quizás, sea la única persona capaz de aclarar esta «disputada» cima en el Kangchenjunga de la alpinista coreana. (Al comenzar la entrevista con Miss Hawley esta explica a Edurne que, el pasado otoño, la Federación Coreana de Montaña se reunió para confirmar si Miss Oh había subido o no al Kangchenjunga y que no ha querido pronunciarse al respecto).

Mientras tanto Edurne disfruta estos últimos días en Katmandú con sus padres. Alex Chicón gasta el exceso de energía que le desborda arrancando a patadas la vieja moto Royal Enfield que tiene en Katmandú, y haciendo bromas al resto del equipo. Nacho Orviz, a sus 51 años, se levanta temprano para entrenar junto a Asier Izaguirre y estar pronto a tope en su otra faceta de escalador deportivo. Y Pablo Díaz-Munío, el médico, permite al equipo que tome palomitas, Coca Cola, y ya no se preocupa por mantener el equilibrio psicológico del equipo. Atrás han quedado dos ochomiles y ochenta días de expedición.

 

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