El Broad Peak fue uno de los últimos ochomiles en ser ascendido en invierno. El hecho histórico llegó el 5 de marzo de 2013, a cargo de una expedición liderada por Krzysztof Wielicki, que puso en la cima de este pico del Karakórum a Adam Bielecki, Artur Malek, Maciej Berbeka y Tomasz Kowalski. Aquel logro para la historia quedó ensombrecido rápidamente, pues durante el descenso perdieron la vida el veterano Maciej Berbeka y el joven Tomasz Kowalski.
Dos cordadas en una ventana reducida
Después de un primer ataque a cumbre de la cordada formada Adam Bielecki y Artur Malek que se vio frustrado por una zona de grietas a 7.820 m, la meteorología brindó una nueva oportunidad a la expedición polaca. Eso sí, era una ventana muy reducida, que solamente iba a permitir subir por encima de los 7.000 metros entre el 4 y el 6 de marzo. Antes del 4, el viento era demasiado fuerte, y a partir del 6 llegaba una fuerte tormenta.
Así pues, Krzysztof Wielicki trazó una estrategia en la que dos cordadas (Bielecki-Malek y Berbeka-Kowalski) iban a ascender conjuntamente, para tratar de resolver entre todos los obstáculos de esas grietas en la parte alta de la montaña.
Cima demasiado tardía
El domingo 3 de marzo, ellos cuatro y el pakistaní Karim Hayyat partieron el campo base en dirección al campo 2, donde pasaron la primera noche. El día siguiente, mientras Hayyat permanecía en ese C2, el cuarteto completaba otra intensa jornada y alcanzaba los 7.400 m del campo 4, desde donde atacarían la cumbre el 5 de marzo.
Salieron de sus tiendas a las 5:15 horas de la madrugada y siete horas más tarde superaban la zona de grietas y alcanzaban el collado (7.900 m). A partir de ahí, el Broad Peak presenta un recorrido más largo de lo que cabría esperar, a pesar de que solo quedan unos 150 metros de desnivel. Finalmente, entre las 17:30 y las 18:00 horas, todos hollaban la cumbre y completaban la histórica primera invernal de la montaña.
Descenso nocturno
Debido al tardío horario de cumbre, no se demoraron y enseguida iniciaron un descenso que casi se asemejaba más a una huida. Habían invertido más de 12 horas entre el C4 y la cumbre y tenían poco margen para escapar de la noche y llegar al refugio temporal de ese campo 4. Solo lo lograron Adam Bielecki y Artur Malek.
Adam Bielecki alcanzó el C4 a las 21:00 horas y Artur Malek lo hizo ya de madrugada, a las 2:00 horas. Por su parte, Maciej Berbeka y Tomasz Kowalski se quedaron atrás en el descensoy se vieron obligados a vivaquear en el collado, a unos 7.900 m. Kowalski se comunicó por radio con Wielicki (en el CB) hasta las 6:30 horas. No hubo más noticias de ellos.
Final dramático
Al día siguiente, 6 de marzo, Adam Bielecki continuó descendiendo y alcanzó el campo base por sus propios medios, mientras la anunciada tormenta ya amenazaba. Ese día, Karim Hayyat salió de C2 y remontó hasta unos 7.700 m sin encontrar evidencias de los desaparecidosy se retiró al C4. Otros dos porteadores pakistaníes se movilizaron desde el campo base: Shaheen Baig hasta C2 y Amin Ullah a C3.
El 7 de marzo, Artur Malek regresaba al CB, con la ayuda de Karim Hayyat. Igualmente lo hacían Shaheen Baig y Amin Ullah, tras haberse dado por oficialmente desaparecidos a Maciej Berbeka y Tomasz Kowalski.
Adiós a una leyenda
El Broad Peak fue un trágico final para una leyenda del himalayismo invernal polaco como Maciej Berbeka. Antes de la expedición en la que encontraría la muerte, había firmado otras dos primeras invernales, en el Manaslu con Ryszard Gajewski en 1984 y en el Cho Oyu con Maciej Pawlikowski en 1985.
Su carrera se había visto marcada por el Broad Peak invernal, que llegó a afirmar que había ascendido en 1988 aunque entonces se quedó en la antecima. 25 años después de aquello, regresó a la misma montaña para sacarse la espinita y alcanzar la cima… aunque también perdió la vida.













